domingo, 30 de noviembre de 2025

¡Viva Andalucía Libre!

El pueblo andaluz, en una marcha reivindicativa.

El 4 de diciembre es el día nacional de Andalucía porque más de un millón de andaluces salieron en 1977 a las calles pidiendo estatuto de autonomía en las mismas condiciones constitucionales que le iban a ser otorgadas a Galicia, Euskadi y Cataluña. Fue un acto popular constituyente, el pueblo cultural que somos afirmó su carácter indeleble de pueblo político. Así condición, por sí, los pueblos y la humanidad, el actual mapa autonómico del estado.

El pueblo andaluz, que en los estertores del régimen franquista tenía en la emigración a más dos millones de personas, se echó a la calle para exigir ser en materia de soberanía política como el que más. Lo consiguió, dos años y tres meses después, ejerciendo el derecho a decidir en el referéndum del 28 de febrero de 1980. Ningún pueblo de la España plurinacional ha conseguido su reconocimiento mediante el voto popular.

Si lo olvidamos, como pretendió el PSOE una vez que se hizo con el control político de Andalucía en los años ochenta del pasado siglo, o lo convertimos en un pastiche folclórico, como hace el Partido Popular para vestirse de andaluz con la bandera y arrodillar nuestro poder político a intereses externos, estaremos condenados a la colonización permanente, la precariedad laboral, la emigración, en estos tiempos cualificada, y la desigualdad estructural de clase y de género, consecuencia de un modelo productivo enfocado a la depredación de recursos, el turismo insostenible, la agricultura intensiva y la hostelería de fin de semana. Mirad nuestras calles con las sucursales de CaixaBank, el banco de Santander o el BBVA.

Hoy, en tiempos de una ultraderecha fascista global que tiene en España caciques a su servicio para apropiarse de todo, incluida de la débil democracia de la que disfrutamos, el pueblo andaluz debe gritar alto, como aquel 4 de diciembre de 1977: ¡Viva Andalucía Libre!

¡Viva Andalucía Libre! Libre de especuladores, de mangantes, de caciques en consejos de administración de oligopolios, banca y multinacionales con sedes fuera de Andalucía. ¡Viva Andalucía Libre! Libre de precariedad y pobreza, de racismo y desigualdad, de machismo, patriarcado y transfobia.

¡Viva Andalucía Libre! Libre de violencia de género y discriminación. Libre de cazurros de ultraderecha y de indolentes. Libre machirulos desokupa con mucho músculo y poco cerebro. ¡Viva Andalucía Libre! Libre de la necropolítica que niega el cambio climático y sus consecuencias, que desprecia la vida privatizando la sanidad pública y que se trajea para preparar sus puertas giratorias.

¡Viva Andalucía Libre! Libre de universidades privadas para cambiar títulos por dinero, libre de la Formación Profesional como negocio, libre de la lobotomía social de la enseñanza concertada. ¡Viva Andalucía Libre! Libre de destrucción ambiental, de la agroquímica y de la ocupación de la naturaleza y el campo por las renovables, sin control ni planificación. Libre del agua como negocio y no como bien común.

¡Viva Andalucía Libre! Libre de los combustibles fósiles y la industria contaminante, libre de residuos nucleares, tóxicos y peligrosos. ¡Viva Andalucía Libre! Libre de barrios pobres y marginados, libre de pobreza infantil. Libre de salarios que no permiten llegar a fin de mes. ¡Viva Andalucía Libre! Libre de alquileres de vivienda imposibles, libre de hipotecas impagables, libre de fondos buitre y grandes propietarios, libre de banca colonial.

¡Viva Andalucía Libre! Libre de las bases de Morón y Rota, libre de políticas belicistas, libre de fachas trumpistas, libre de quienes no actúan contra el genocidio del pueblo palestino o entregan al pueblo saharaui a los grupos de poder que controlan a las élites marroquíes.

¡Viva Andalucía Libre!

Publicado en La Voz del Sur y en El Independiente de Granada

domingo, 9 de noviembre de 2025

Moreno Bonilla en la barbería

Juanma Moreno, este sábado en Fibes.

Recordemos aquel viejo chiste en el que un señor se estaba afeitando en la barbería, mientras el barbero y resto de clientela discutían de fútbol. El barbero manoteaba navaja en mano. Asustado el del afeitado, viendo que podía a acabar con el cuello rebanado, pegó un grito diciendo ¡arreglarse!

El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, está presentando estos días su libro. Empezó en Sevilla el pasado 3 de noviembre en las instalaciones de la Real Fábrica de Artillería, continuará este lunes 10 de noviembre en Granada en el Palacio de Congresos. La fecha del lanzamiento estaba perfectamente calculada. Antes de la navidad, como preparación a unas elecciones andaluzas que, caso de que Pedro Sánchez convocase las generales anticipadamente, el presidente ya había sugerido que las haría coincidir. El PSOE y el PP gustan de que el debate nacional tape Andalucía.

El libro lleva el título de Manual de convivencia y el subtítulo La vía andaluza. Título y subtítulo muestran perfectamente el marketing que pretende Juanma. El Manual de convivencia es una clara respuesta al Manual de resistencia, nacido en febrero de 2019 para que promocionar a Pedro Sánchez de cara a las elecciones generales, que convocó para abril de 2019, una vez investido en la moción de censura, cuya victoria le fabrico Podemos con Pablo Iglesias al frente. La intención del presidente andaluz es apelar al centro, un centro en el que da por hecho que se encuentra buena parte del voto que tiene y tuvo el PSOE.

Frente al PP de Ayuso, Mazón y otros presidentes autonómicos que cargan muertes en residencias y DANAs, fuego devastador y toneladas de mangoneo a sus espaldas, el presidente andaluz, quiere escaparse del pack de la necropolítica y de Vox con el expresivo marketing de La vía andaluza. A dios rogando y con el mazo dando, pura operación de venta de mercancía averiada, sostenida por el riego de cientos millones de euros a medios de comunicación de dentro y fuera de Andalucía.

El presidente Andaluz pretendía de aquí a las elecciones autonómicas un camino triunfal sobre la vía de la farsa andaluza, dando continuidad a las políticas que hacía el PSOE en Andalucía. Privatizaciones desbocadas en sanidad y educación (FP y concertada), derrama de poder económico a capital externo a Andalucía (CaixaBank), tiempo de espera para intervenciones quirúrgicas récord en el estado, ausencia de política de vivienda, política fiscal favorable a un puñado de fortunas, mercado laboral público y privado totalmente precarizado.

Desinversión en políticas de igualdad y hacia la discapacidad y la dependencia, política urbanística destructora del medio agrario y natural, desprecio a la movilidad sostenible que articule el territorio andaluz, ausencia de política industrial que no sea extracción y minería, ignorancia del cambio climático y ausencia de políticas preventivas o alineamiento con Madrid en materia de financiación autonómica para seguir pagándole la fiesta al centralismo de Isabel Díaz Ayuso.

Esa es la verdadera vía andaluza de Moreno Bonilla, vestirse de santo, ir a misa, a los toros y presentar su libro con cara de no haber roto un plato. Pero se le han atravesado en el camino la crisis de los cribados, que afecta directamente a millones de andaluzas, y los gritos de asesino a Carlos Mazón, proferidos por las familias de los muertos en la DANA, por causa de su indolencia y de la infamia de sus políticas públicas. Moreno Bonilla presenta su libro mientras pide a Vox y PP, su propio partido, que “se dejen de politiqueo” y lleguen a un acuerdo.

Habla de centro y convivencia pero pide un acuerdo con Vox en Valencia, como el mismo hizo en su primera legislatura. Como el personaje del chiste, el presidente andaluz, al que le gustaría que se hablase exclusivamente de su libro como si fuera el libro de los milagros, grita ¡arreglarse!, para tener tiempo de continuar con una farsa que ya no tapan ni las hagiografías de su Canal Sur.

Publicado en La Voz del Sur

 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Carlos Mazón en las obras de la avenida Cervantes

A la izquierda, protesta por las obras en Cervantes, a la derecha, Carlos Mazón.

A ustedes, lectoras y lectores les parecerá una exageración vincular la actuación de Carlos Mazón, presidente dimitido de la Generalitat valenciana por causa de su gestión criminal de la DANA, con la política de obras del actual gobierno municipal de Granada, liderado por la alcaldesa Marifrán Carazo. Les demostraré que no.

La derecha y la ultraderecha, también la derecha light que representa el PSOE en materia de política fiscal y económica, tienen como prioridad el beneficio de lobbies empresariales como el hostelero, el turístico, el de la construcción, el energético, el bancario, o de grandes grupos empresariales interesados en controlar los mercados de la vivienda, la sanidad, la educación o los cuidados.

En los últimos años la agenda para luchar contra el calentamiento global ha sido escondida bajo la alfombra del olvido para que desconozcamos las causas de las grandes catástrofes ambientales. En los últimos años, a fuerza de demonizar la política del bien común, de lo colectivo, de los cuidados, de los animales y del medio ambiente, se ha ocultado que lo que nos protege como personas y como sociedad, no es nuestra capacidad personal de gasto o de crédito por mucho sueldo que tengamos, sino las políticas de estado que invierten en servicios públicos gestionados desde lo público. En los últimos años se nos ha convencido de que el de al lado o el de abajo son la causa de nuestros males, y no el mil millonario que no paga impuestos, defrauda o corrompe.

La ideología económica de la derecha busca sostener el beneficio privado en pocas manos, nunca el bien común. Las obras en Granada están alimentadas por la pista del dinero, no por mejorar la calidad de vida, también la vida económica del pequeño y mediano comercio. Las obras de Granada que talan árboles, siembran granito y dispersan amianto, promueven el cambio climático y alimentan la muerte lenta por enfermedades cardiovasculares y respiratorias. Las obras de Granada son obra de la necropolítica.

El alma de Carlos Mazón está también en las obras de la avenida Cervantes, ejecutadas con la oposición vecinal y del empresariado trabajador de la zona, porque es el alma del capital que defienden las derechas, no la del bien común, por mucha cara de santo que pongan quienes las impulsan.

Publicado en El Independiente de Granada