jueves, 8 de octubre de 2026

José María Aznar bajo el volcán

No despreciemos lo que dijo José María Aznar en la conferencia organizada por la Fundación Cajasol en Sevilla el pasado 5 de octubre, recién convocadas las elecciones generales para el 29 de noviembre. Ninguna risa. El expresidente del Gobierno de España aseguró que si Pedro Sánchez logra formar Gobierno tras el 29N, el sistema constitucional y la monarquía parlamentaria se terminarían.

La cuestión del modelo de Estado es un mar de fondo con sus volcanes en los distintos territorios nacionales e identitarios. Bajo el volcán nacionalista y monárquico español, mucho más abajo de la capa freática que inunda de violenta confrontación política el interior de la M30 madrileña, un magma de lava incandescente espera siempre la fractura superficial para expresar su agresividad ígnea.

Ocurrió contra la consecuencia política y electoral del 15M, Podemos, contra sus liderazgos naturales, Pablo Iglesias e Irene Montero, a los que cercaron su casa con los niños dentro durante meses, y contra los líderes del procés catalán a los que encarcelaron o provocaron su exilio voluntario (huida) consecuencia del “a por ellos” tras el discurso ultra de Felipe VI proclamado 3 de octubre de 2017.

Aznar promueve lo contrario de lo que pide que temamos. Si el 29N gana el tándem PP/Vox el proceso de adsorción (sí, con d) de las capacidades políticas de las autonomías sobre la superficie de la Constitución del 78 y su penetración centralista se acelerará. El España es Madrid es el corolario del credo de la derecha españolista y la ultraderecha neofascista heredera del franquismo. Un corolario que implica mano de hierro desde el centro contra todo lo que se mueva en favor de derechos sociales, de género, ecológicos y territoriales. Contra todo lo que se mueva en favor de la democracia real.

En la línea aznarista, las primeras autonomías que liquidarán sus competencias de motu propio serán las del PP. Ya lo están haciendo desentendiéndose cuando hay emergencias (Dana, incendios...) o temas de estado que les competen (migración, vivienda…), degradando todas sus capacidades políticas, privatizando todo lo público y canalizando el expolio de sus territorios hacia inversores extranjeros o banca, las más de las veces con domicilio social en Madrid.

Si gana el PP/Vox, la presión extractiva colonial se incrementará buscando la anulación de la capacidad política de las administraciones territoriales. Ya lo hizo Rajoy aplicando ferozmente el techo de gasto, pactado con el PSOE tras la reforma del 135 de la Constitución. El jefe de los obispos, monseñor Argüello, habla ya abiertamente de cambiar el artículo 2 de la Constitución.

Aznar está anticipando lo que va a venir queramos o no, porque España no es una unidad de destino en lo universal, si no una construcción monárquica para el expolio de las clases populares vivan donde vivan, por eso es tan importante la capacidad política de los territorios. 

Contra la intención del expolio centralista, que asocia concentración de poder y degradación de derechos, las comunidades que van a presentar más capacidad de resistencia serán aquellas que tengan fuerzas soberanistas representativas y/o cuya población tenga gran conciencia de ser pueblos culturales y políticos.

Aún así, ninguna comunidad cultural, ningún pueblo del estado plurinacional que es realmente España, podrá afrontar el expolio que se viene encima con un gobierno PP/Vox sin coordinar la lucha con otros pueblos y sin una visión de transformación del estado compartida para aumentar y blindar su carácter democrático.

Las elecciones del 29N abren el escenario con el tema de la vivienda y el cuerpo presente de Maricarmen, en confrontación con la crisis migratoria de Ceuta, que Felipe VI, tomando partido por la derecha, querrá impulsar en su visita a Ceuta y Melilla el 13 y 14 de octubre.

Ante la hipótesis de que PP y Vox pudieran obtener una mayoría suficiente para formar gobierno tras las elecciones generales del 29N, debemos estar preparados para afrontar ese escenario político. Tanto si ocurre como si no, habremos de saber que la agenda de avance en derechos debe estar cruzada con la liquidación de estado profundo antidemocrático.

Para ello es imprescindible una visión (con)federalista del estado que permita buscar alianzas entre los pueblos que lo componen para zafarse los expolios coloniales que el capitalismo ejecuta concentrando los poderes económicos, políticos y judiciales en un punto central.

Si ocurre, como es altísimamente probable, que PP/Vox gobiernen al servicio de oligopolios, transnacionales y fondos dominados desde EEUU, el frente republicano plurinacional, con traducción electoral o no, se presentará como la herramienta estratégica disponible para afrontar el neofascismo. Esto es lo que ve Aznar.

Publicado en La Voz del Sur 

domingo, 4 de octubre de 2026

Los milagros existen si hay condiciones objetivas

Las movilizaciones convocadas por los sindicatos de inquilinos por el derecho a la vivienda han desbordado las calles. Un acontecimiento imposible de ocultar por los medios de comunicación adictos económicamente al poder.

Aires que recuerdan al 15M, un movimiento de repolitización que trasladó unos años después la voluntad de cambio al pueblo como soberano. La etimología de soberano alude a aquel que está por encima, aquel que puede.

La diferencia de este desborde con el 15M es que no tiene ni esencia ni matices de antipolitica. La gente ha identificado al enemigo de pueblo soberano: sistema capitalista y rentistas. Es lucha de clases. La mirada es ideológica.

Por eso Pedro Sánchez y sus afines hablan de que la solución al problema de la vivienda es una cuestión humanitaria fuera del parteaguas izquierda-derecha. Así evitan que, por su resistencia e inacción histórica para arreglarlo, se les sitúe en la derecha con los rentistas.

El desahucio de Mari Carmen ha cambiado el tema de conversación público y mediático, el universo visible. Ha revelado masivamente el gran problema: la acumulación de riqueza y propiedad en pocas manos. La desigualdad sostenida por leyes injustas.

La rebelión se produce, como el 15M, con un Gobierno del PSOE o, ahora, dominado por el PSOE. Canalizar esta movilización hacia la huelga general tiene una fuerza de transformación democrática telúrica. La huelga cuanto antes mejor.

Creo que Sánchez y todo el gobierno actual del PSOE/Sumar está en una pinza entre la calle y su historia reciente. Si Sánchez no convoca elecciones la huelga general no será solo contra los rentistas, será también contra el Gobierno.

Parece un milagro lo que está ocurriendo en las calles. La derecha (y los obispos) gustan de traducir el dolor social en resignación. El acontecimiento Mari Carmen y el reventón social han convertido el dolor social en la semilla del árbol de la esperanza.

La voluntad de poder popular a inundado las calles. El lema "Hacia la huelga general" interpela a los Sindicatos de Inquilinos y a los de clase. Los sindicatos combativos la convocaron por Palestina el 14O de 2025 con la resistencia de CCOO y UGT.

El presidente de la patronal, Garamendi, dice que una huelga general por el derecho a la vivienda es ilegal por no ser por cuestiones laborales. Eso da idea del temblor de régimen que provoca la sola idea de convocarla. Los milagros existen si hay condiciones objetivas.

Urge la convocatoria de huelga general antes de las elecciones como ariete contra la estructura del régimen del 78 que sostiene el rentismo. Retrasarla es dar aire a los poderes que expolian a la clase trabajadora y los servicios públicos. Hay condiciones objetivas para el milagro.

Publicado en La Voz del Sur