viernes, 26 de abril de 2024

Pedro Sánchez no es un ciborg

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su rueda de prensa tras su reunión con el primer ministro del Reino de Noruega, Jonas Gahr Støre, en Oslo, a 12 de abril de 2024, en Oslo (Noruega). Los mandatarios de España y Noruega han plasmado en un comunicado conjunto su disposición a avalar al Estado palestino aunque el primer ministro escandinavo evita comprometerse con el calendario. Esta cita forma parte de la gira que Sánchez ha iniciado por Europa para impulsar el reconocimiento del Estado palestino. Además de Irlanda y Noruega, el presidente del Gobierno visitará Eslovenia y Bégica.
12 ABRIL 2024;SÁNCHEZ;VISITA;NORUEGA;OSLO;PALESTINA;VIAJE;INTERNACIONAL;PRESIDENTE;
Moncloa
12/4/2024

Bajo el aspecto ciborg de Pedro Sánchez se encuentra el alma humana. El autor de Manual de resistencia, con fama merecida de superviviente frío, inteligente y tenaz, con habilidades excepcionales para el cálculo político táctico, sufrió la tarde del pasado miércoles 24 de abril un ataque de humanidad. Su carta publicada en la red social X, lo expresa a la perfección. Es una epístola a la ciudadanía española escrita con el corazón. Razones tiene el corazón que la razón no entiende, aunque debiera.

Tras tener conocimiento el mismo miércoles por la mañana de que el juez Juan Carlos Peinado, de un juzgado de Madrid, ha abierto investigación por tráfico de influencias contra la mujer de su vida, Begoña Gómez, ante la denuncia de una asociación que lleva en el nombre la mentira, Manos Limpias, más reaccionaria que el fajín de Franco, aún dijo en el Congreso, instado apropiadamente por Gabriel Rufián, que aún creía en la justicia en España.

La denuncia como ya se ha publicado en multitud de medios se basa en recortes de prensa facha y en falsedades. La denuncia es el tipo de denuncias que han sufrido desde 2015 los liderazgos de Podemos, los independentistas y otros liderazgos  y activismos rompedores que no se han vendido a los poderes fácticos para seguir defendiendo los intereses de las mayorías. Alberto Rodríguez, Isa Serra, Juanma del Olmo, Victoria Rosell, Gara Santana, Mónica Oltra y, por supuesto Irene Montero y Pablo Iglesias o lo seis de Zaragoza, como ha recordado Ione Belarra, han sufrido el acoso infame de cloacas policiales, jueces, medios de comunicación, incluidos los de la progresía, así como de los partidos PP y Vox. Imputaciones falsas, pruebas falsas, condenas sin pruebas. Todo con tratamiento mediático, judicial y político sañudo durante años. Veinte causas de larga duración contra gentes Podemos han sido archivadas después de miles de horas de tertulias y titulares a toda página.

El mismo poder reaccionario, con nombre y apellidos para cada caso, va a por Pedro Sánchez sin temor alguno porque los resultados de su guerra jurídica contra Podemos son evidentes. Tras leer la humanidad de la carta del todavía presidente del gobierno no podemos por más que darle más valor personal y político si cabe a las gentes de Podemos que han aguantado porque sí merecía la pena. Es imposible no acordarse de la timidez con la que Pedro Sánchez, la parte socialista de su gobierno y su partido trataron el cerco durante meses a la casa de Pablo, Irene y sus hijos. Imposible no recordar la soledad de Irene e Ione en el congreso cuando Pedro Sánchez y, no lo olvidemos, Yolanda Díaz, se plegaron a reformar con el PP la recién aprobada ley del solo sí es sí para satisfacer las ansias machista de todo el bloque reaccionario. Yo no olvido.

La probabilidad de que Pedro Sánchez dimita es más alta que cualquiera de las otras dos opciones que se barajan, que presente una cuestión de confianza o que decida aguantar. El indicio más claro de que prefiere no aguantar ni presentar la moción de confianza es que no nombra por su nombre lo que le están haciendo, guerra judicial o lawfare. No se ha atrevido para no dejar esa huella en la huida. Sánchez es jugador de baloncesto. Ha pedido tiempo muerto. El daño a la familia es el límite personal de quien escribió manual de resistencia. Es el mismo límite de quienes son acosados por la mafia. Las gentes demócratas empatizamos, querríamos que esa empatía hubiese sido recíproca con las personas de Podemos y de otras organizaciones que han sufrido el lawfare.

Es el factor humano el que le ha llevado a plantearse la dimisión, no una operación táctica con pretensiones de brillantez. El tiempo lo necesita para evaluar las consecuencias de su decisión con su entorno político más próximo, pero será en el entorno personal en el que se decidirá. La decisión más probable, caso de que no estuviese decidido en el momento de escribir la carta, es la de irse. Si fuese la de plantar batalla habría llamado al asunto guerra judicial o lawfare, golpe de estado, y no un montaje “burdo”.

Si se va habrá de tener prevista su sucesión en el gobierno y en el partido. Si no se va habrá de plantar cara y no cabe otra que tejer una alianza con las fuerzas políticas que lo invistieron para la profundización democrática y la solución del problema judicial en España. Si decide presentar una cuestión de confianza, el bloque democrático debería exigirle al unísono un plan para la profundización democrática con unas cuantas medidas iniciales clave.

Cambiar la ley para renovar el CGPJ y renovarlo, acabar con la ley mordaza, elaborar una ley de medios para que el derecho a una información veraz consagrado en la CE se cumpla, o pensar en una ley para que quienes participen en campañas de violencia política, judicial y mediática, o sea en golpes a la democracia o al estado con lawfare sin base probatoria, sufran las consecuencias de sus actos de persecución y difamación.

Pedro Sánchez no es un ciborg, la defensa de la democracia no necesita ciborg, necesita en este momento que el bloque democrático, izquierdas plurinacionales, federalistas y soberanistas, sea consciente de que el bloque reaccionario está expulsando al PSOE de su consenso de régimen. Torpemente expulsan a su principal pilar, el que le otorga apariencia de demócratas. Lo quieren todo, de gobierno ilegítimo en la pasada legislatura con Podemos en el gobierno, han pasado a gobierno ilegal con motivo de la pactada ley de amnistía. Van a por Pedro Sánchez porque van a liquidar lo que de democracia queda. Si en el PSOE no lo ven ya, su ceguera nos costará mucho.

Publicado en Diario Red

 

martes, 23 de abril de 2024

Bildu o Elkarrekin Podemos

La misión de los nacionalismos burgueses vasco y catalán es hacer participar a los ricos catalanes y vascos del modelo bipartidista extractivo de capital económico, humano y ambiental, centralizado en Madrid. Si la patria de los nacionalismos burgueses vasco, catalán y español es el dinero, la patria de las izquierdas nacionalistas, soberanistas, federales y plurinacionales, habrían de ser los derechos.

Es falso que el viejo PNV haya sido alguna vez independentista. La representación política de la burguesía vasca ha utilizado su peso electoral para negociar bilateralmente con el bipartidismo de régimen, ora con el el PSOE otrora con el PP, con el objetivo de obtener su parte alícuota de la extracción de capital que el sistema monárquico centrado en Madrid ejecuta de las clases populares o medias de todo el estado, incluidas las clases populares de Madrid y Euskadi.

A las burguesías vasca y catalana les ha ido siempre muy bien en un permanente estado de tensión con el bipartidismo monárquico, representante, este último, del capital y del bloque de poder reaccionario afincado dentro de la M30. El nacionalismo burgués catalán y vasco, junto con el nacionalismo español, son en realidad la representación de un puñado de familias subalternas de otras extranjeras que se sientan en los consejos de administración de los fondos de inversión.

El procés es la huida hacia adelante de la derecha política catalanista, toda vez que estaba atrapada en la misma corrupción sistémica del bipartidismo monárquico (el tres per cent como mínimo), para zafarse de la presión de la calle, y enfocar el malestar popular hacia un objetivo que ocultase su culpabilidad en los daños sociales que la crisis del capitalismo global de 2008 provocaba también en Cataluña.

Fracasado el Procés, y sabiendo que al capitalismo global en modo régimen de guerra, interesa reducir los centros de poder para dominarlos con facilidad, la izquierda de estado plurinacional y las territoriales nacionalistas ajenas a Sumar, deberían explorar algún tipo de alianza estratégica que redujese el furor bélico del gobierno de España, achicando el espacio de las representaciones políticas de las burguesías vasca y catalana interesadas en el bipartidismo monárquico.

Tanto en Euskadi como en Cataluña, las izquierdas soberanistas están condicionadas por la existencia de burguesías propias que les condicionan las agendas territoriales. Si ERC crece en Cataluña gracias al marco del procés generado por CiU, Bildu, desparecida ETA, ve condicionado su crecimiento a hacer guiños al modelo extractivo de privilegios territoriales del PNV. Es por ello que en estas elecciones vascas Bildu ha buscado al PNV como socio de gobierno. Está por ver si finalmente esa maniobra, contra natura en el terreno de los derechos sociales, feministas y ambientales, induce finalmente a los indecisos a votar al original apoyo del bipartidismo monárquico, el PNV, o, como yo preferiría, a votar la propuesta de izquierda federalista que representa Elkarrekin Podemos.

Publicado en Diario Red

lunes, 22 de abril de 2024

Elecciones en Euskadi, diez ideas y un colorario desde Andalucía

 Imanol Pradales, junto a compañeros del PNV, tras ganar las elecciones vascas.

Como lectura desde la izquierda y desde Andalucía, aquí expongo diez ideas y un colorario sobre los resultados electorales en el País Vasco, más allá de la evidencia de que Euskadi presenta desde el comienzo del actual sistema democrático, sustentado sobre la CE del 78, un ecosistema electoral propio, y de que la suma de los nacionalismos soberanistas de derechas (PNV) y de izquierdas (Bildu) representa, tras las elecciones autonómicas del pasado 21A, un récord histórico de 54 representantes en el parlamento de Ajuria Enea sobre un total de 75 posibles.

1. El bipartidismo de régimen representado por PSOE y PP, y su alianza entre élites burguesas u oligárquicas mejora. El pacto PNV-PSOE en Euskadi y PSOE-PNV en España se solidifica. Pedro Sánchez pretenderá consolidar esta legislatura sin avances sociales, feministas o ambientales, reforzando la inversión bélica y la obediencia a los EE.UU, al tiempo que miente discursivamente en los marcos progresistas.

2.  Bildu atrapa el voto de Elkarrekin Podemos como voto útil para derrotar al PNV. Las dos experiencias electorales últimas en nacionalidades históricas, Galicia y Euskadi, muestran que cuando las izquierdas soberanistas territoriales reconducen su praxis suavizando su posición independentista reducen el campo de la izquierda con vocación de proyecto de estado. La operación de PRISA en la última semana de campaña, resucitando a ETA, ha evitado que Bildu coja voto del PSE imprescindible para derrotar al PNV. Además ha preparado el terreno de la continuidad del pacto de gobierno PNV/PSE a ojos del electorado español y vasco.

3.  Sumar es un azucarillo en disolución, sus resultados en Áraba una ilusión óptica. Como explica Enric Juliana, ha sido CC.OO quien ha facilitado el escaño testimonial en Araba vinculado al PCE. Podemos sigue pagando su modelo orgánico sin estructuración territorial heredero del errejonismo. Los círculos son bucles de humo sin fuerza para la intervención política.

4.  PNV y post convergentes (tras la amnistía se verá más claro) tienen dos referentes de estado, PP y PSOE para negociar los intereses de sus respectivas oligarquías a costa de los derechos de todos los pueblos del Estado, incluidos el vasco y el catalán. Ni Bildu ni ERC cuentan con esa ventaja posicional desde la izquierda soberanista. El PSOE y el PP siempre preferirán a los puntales perimetrales de derechas del régimen.

5. ERC y Bildu deberían tener una idea de España y una interlocución de estado que actúe sinérgicamente para avanzar hacia una república federal/confederal consecuencia de un pacto entre pueblos. Está pendiente la renovación del CGPJ y la derogación de la ley mordaza, Pedro Sánchez conduce un tanque de guerra sin más oposición a su belicismo que el de Podemos.

6.  Las oligarquías vasca y catalana tienen la misma idea de España que Ayuso, España es Madrid, lo demás territorio de extracción. Les va muy bien así, a ellas y a los poderes económicos y reaccionarios que habitan el interior de la M30. Su negocio está vinculado al BOE y a la capacidad de negociación del PNV y postconvergentes con los poderes del estado representados por PP y PSOE. La burguesía catalana añora el pujolismo, es la razón por la que el candidato del PSC en las elecciones catalanas, Salvador Illa, intenta rehabilitar la figura de Jordi Pujol afirmando que tuvo un papel destacado en el autogobierno.

7.  La recuperación del bipardismo monárquico puede darse también en Cataluña en las próximas elecciones del domingo 12 de mayo. Agotado el procés, es probable que ERC sufra en Cataluña el desborde del PSC. Los resultados de Junts son una incógnita pero es evidente que el empresariado catalán prefiere en este momento a Salvador Illa. No parece que la aventura independentista unilateral siga teniendo credibilidad en Cataluña. Veremos.

8. El estado español no es un continuum homogéneo con las excepciones de Galicia, Euskadi y Cataluña. Las identidades culturales son múltiples y las desigualdades y problemáticas autonómicas muy variadas. Miren Canarias estos días utilizando su bandera para revelarse contra un modelo turístico depredador que coloniza el territorio y extrae el capital humano, ambiental y monetario sin contemplaciones.

9.  De momento, las izquierdas soberanistas gallega, vasca y catalana no parecen estar interesadas en un referente político plurinacional que trabaje para debilitar la alianza entre élites de sus territorios con el bipartidismo monárquico. Un horizonte republicano, federal y plurinacional, fruto de una alianza entre pueblos requiere de una fuerza verdaderamente federalista con vocación de estado. Ese proyecto común tendría alianzas tácticas diferentes en cada territorio.

10.  Avanzar hacia el horizonte republicano, federal y plurinacional, es imposible sin considerar Andalucía como una de las cuatro nacionalidades históricas constitucionales, artículo 2, tres de origen más una, Andalucía por el procedimiento del 151.

Corolario uno. Pese a que el bipartidismo de régimen utilizará los resultados de las elecciones en Euskadi y en Cataluña, estos no van a alterar el escenario de disputa estatal y europeo que se dará en las europeas. La connivencia belicista de la alianza entre el bipartidismo monárquico de régimen y las representaciones políticas de las oligarquías vasca y catalana será evidente. Esa alianza querrá contraponer el feminismo de elite, el de los consejos de administración de las grandes empresas y el de los techos de cristal, con el feminismo de clase, el de las mujeres que sufren todo tipo de violencia y desigualdad, la de género, la salarial y la política. Violencias y desigualdades amplificadas por las desigualdades territoriales, las intraterritoriales y las extraterritoriales.

Publicado en La Voz del Sur 

sábado, 20 de abril de 2024

El palco del Bernabéu y la boda de Almeida

Al Madrid delimitado por la M30 Enric Juliana lo llama Madrid DF. Dentro de esos 84 Km2, una superficie que supone tan solo un 0,0166% de los 506.030 Km2 de superficie que tiene España, se concentra la casi totalidad del poder económico, mediático, judicial y político. Sería suficiente observar esta acreditada realidad para hacer notar que la España de las autonomías, dirigida desde la boda de Almeida o el palco del Bernabéu, es en realidad la España de las desigualdades territoriales.

Un modelo político exhausto que usa la concentración de poder en el interior de la M30 para sostener las desigualdades de clase, las de género, y el expolio de territorios y recursos ambientales tanto de Madrid como de fuera. Un modelo que consolida la desigualdad y el deterioro de los servicios públicos, tanto internamente en la Región de Madrid, como en el resto del estado que coloniza con una persistente extracción de capital humano, capital dinerario y capital ambiental.

El modelo se sustenta sobre la base de un ecosistema electoral bipartidista, PSOE/PP, que se ha visto desde sus orígenes obligado a negociar con las representaciones políticas de las burguesías vasca y catalana. Este modelo se resquebraja con la irrupción de la crisis del capitalismo global de 2008, la cual rompe las expectativas de vida de toda una generación nacida con la Expo 92 y la olimpiada de Barcelona, criada con el “España va bien” de José maría Aznar, y traicionada por la promesa del pleno empleo de las segundas elecciones que gana José Luis Rodríguez Zapatero.

El principal actor del régimen del 78, sostén indispensable del bipartidismo monárquico, es el PSOE. Pedro Sánchez es el personaje político que más sibilinamente ha actuado, y actúa, para impedir que las crisis, socioeconómica y territorial, que abren paso a Podemos y al independentismo catalán, logren descomponer la estructura de poder domiciliada en el interior de la M30.

En virtud de esa función sostén del régimen bipartidista monárquico, el PSOE liderado por Sánchez, se resiste a dos reformas legislativas imprescindibles para mejorar la democracia, dos reformas que puede hacer sin el concurso del Partido Popular, la reforma de la ley que regula la elección del CGPJ y la derogación de la ley mordaza  que impuso M. Rajoy y que tanto daño causa al activismo social. Dos reformas que deberían condicionar el apoyo de legislatura de las izquierdas plurinacionales y soberanistas, para no dejar la exclusiva de la presión a PNV y Junts.

El elenco de invitados a la boda del alcalde de Madrid, José Luis Martínez — Almeida representa la herencia franquista incrustada en el régimen democrático del 78. La presencia de hasta seis ministros y ministras del PSOE y el presidente del Tribunal Constitucional en el palco del Bernabéu, para ver el Real Madrid— Manchester City, representa la función política del PSOE como freno de cualquier avance democrático. Hechos, con denominador común, que son metáforas de cómo se cohesiona el poder dentro de la M30 para seguir forrándose a costa de nuestras vidas.

Pubklicado en Diario Red

lunes, 15 de abril de 2024

Pasaje Yolanda

March 23, 2024, Madrid, Madrid, Spain: Yolanda Diaz, Spanish minister of labor and social economy and second vice-president of the government of Spain, seen speaking during the assembly of the Spanish left-wing political party Sumar celebrated at the La Nave de Villaverde events center in Madrid.,Image: 859112284, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Credit line: Alberto Gardin / Zuma Press / ContactoPhoto

Esta semana, el 2 de abril de 2024, se ha cumplido un año del acto de presentación de Sumar en el polideportivo Antonio Magariños, perteneciente al Club Estudiantes de Baloncesto. Un año para olvidar, una lección para que todas las personas que se sientan de izquierdas en España no olviden. Yolanda Díaz fue nominada entre elogios por Pablo Iglesias, para liderar el espacio de Unidas Podemos con el objetivo de consolidarlo y ampliarlo —“tenemos que animar y apoyar a Yolanda para que ella, si así lo decide y si así lo quiere la militancia de nuestras organizaciones, sea la candidata de Unidas Podemos en las próximas elecciones generales y la primera mujer presidenta de España”—, fue el 15 de marzo de 2021, hace poco más de tres años.

Con la irrupción de Podemos en las europeas de 2014, gracias a la inteligencia política, el tesón, la generosidad con quienes, en la izquierda, estaban siendo desplazados por la ola de repolitización que supuso el 15M, la capacidad de aguante estratégico y la fortaleza ética, unida a la lealtad al proyecto de utilizar la ruptura del bipartidismo para entrar en el gobierno de España, de un reducido número de liderazgos nunca la izquierda post transición había conseguido tanto en tan poco tiempo. Desde la abdicación de Juan Carlos I y su posterior huida a Emiratos, la moción a M. Rajoy, o la subida impensable del SMI que revitalizó al sindicalismo de régimen, hasta los avances feministas, en derechos laborales o el primer Ingreso Mínimo Vital de la historia de España, pasando por las mejoras en el derecho a la vivienda y contra los desahucios sin alternativa habitacional, los derechos de los animales, los impuestos a banca y eléctricas, y el tope al gas, todo ello es consecuencia de Podemos.

La colusión antiPodemos de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, a la que se apuntaron Compromís, sin Mónica Oltra, el PCE, con IU, y la vieja ICV catalana con la denominación de camuflaje de Els Comuns y, cómo no, Más Madrid en la forma Más País, más otras comparsas de menor rango, tuvo su primer fruto catastrófico en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023. Con el podemismo en los huesos, los gobiernos de progreso perdían grandes ciudades y la mayor parte de las comunidades autónomas a manos de la derecha y ultraderecha.

El beneficio que trajo Podemos a la deficitaria democracia española, desde su irrupción hasta que la colusión de Pedro Sánchez con Yolanda Díaz saboteó el motor del cambio, no es una apreciación emocional. Además de los logros descritos habría que sumar, y esto sí que es Sumar, todo lo que ha hecho Podemos para consolidar en una parte importante del cuerpo electoral un sentido común opuesto al sentido trumpista y ultraderechista que anega Europa. Fue eso lo que salvó los muebles de Sánchez y Díaz en las elecciones generales anticipadas del 23 de julio del pasado año.

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz llegaron con la misma inercia de las elecciones autonómicas y municipales dispuestos para la debacle. El PP de Feijóo crecido ya amasaba su victoria. Solo el sentido común instalado por Podemos, que visibilizó la Periodista Silvia Intxaurrondo al destapar la mentira de Feijóo en su entrevista, el propio Zapatero podemizando el discurso del PSOE y el feminismo cultivado por Irene Montero, salvaron el partido que llegaba perdido al último cuarto.

El pasaje Yolanda daba camarotes en la popa del barco del PSOE. Sumar, es dependiente de los rumbos y puertos, que el capitán Pedro Sánchez consigne, mientras navega a las órdenes del comandante en jefe de la Sexta Flota americana, de Wall Street y de la industria armamentística. La “inteligencia” de Yolanda Díaz y los intereses de vieja política de la que se rodeó, a la que se la han caído las caretas, que le pregunten a Mónica Oltra, ha dado fuerza otra vez al bipartidismo corrupto con la ultraderecha descarada.

Como ha escrito esta semana Ione Belarra, hay que hacerlo de nuevo. El espacio social y electoral para arrancar de nuevo existe, las contradicciones del gobierno entre lo que dicen y lo que hacen presidencia y ministerios, junto con el belicismo y la inacción ante el genocidio en Palestina, va a consolidar y extender un importante espacio de izquierda federal y confederal que está vacío de un agente político de estado creíble que se articule territorialmente a semejanza del estado que quiere representar.

Publicado en Diario Red

 

jueves, 11 de abril de 2024

Andalucía, desierto empresarial; Madrid, agujero negro

 Juanma Moreno, presidente de la Junta.

En El Economista se puede consultar el ránking de empresas por volumen de facturación en el año 2021, vinculado a la provincia en la que tienen su sede social. De entre las doscientas primeras, solo ocho están radicadas en Andalucía. Ciento doce tienen su sede en Madrid, veinticinco en Cataluña, y catorce en Euskadi. Galicia tiene trece empresas entre las doscientas primeras del ranking. Navarra tiene seis. Cuatro Aragón. La Comunitat Valenciana tiene también cuatro, destacando Mercadona S.A que es la primera con 25.154.320.000 € de volumen de negocio en 2021, un 20% más que la segunda que es REPSOL Petróleo S.A. Murcia tres y Canarias dos.

Madrid, con el 14,4% de la población española acumula el 52% de todas las grandes empresas del país. La desproporción es brutal. Entre Madrid, Cataluña, Euskadi y Galicia, con el 41% de la población, acumulan el 82% de las sedes sociales de las doscientas primeras empresas de España. Andalucía con una población equivalente al 17,7% del total de España cuenta con la sede social de ocho empresas de entre las doscientas primeras, solo un 4% de tejido empresarial con alta facturación. Un fuerte contraste con Navarra que con el 1,40% de la población española alberga seis empresas de entre las doscientas primeras. Los datos no incluyen los de los bancos. Si los incluyese, entre los diez primeros solo estaría Unicaja con sede en Andalucía.

De las diez primeras empresas del ranking, siete están en Madrid, una en Valencia, una en A Coruña y una en Barcelona. Madrid se imputa el 64,5% del aporte fiscal al estado de las diez primeras empresas del país, sin contar la de los bancos. El desequilibrio es aterrador a favor de la capital del reino. Este es el verdadero significado del “Madrid es España y España es Madrid” de Isabel Díaz Ayuso. Las grandes empresas tienen su sede social allí, imputan su aportación al PIB y su fiscalidad en Madrid, con fiscalidad autonómica de paraíso fiscal, pero extraen el beneficio del resto de España.

Contra esto es contra lo que Andalucía necesita luchar. Andalucía es la gran perjudicada de un modelo de colusión entre el capitalismo castizo madrileño que vive del BOE, las grandes empresas extranjeras radicadas en Madrid para succionar capital de todo el estado, los grandes grupos de comunicación españoles que emiten desde Madrid y trabajan para justificar el colonialismo centralista y, por último pero no menos importante, el bipartidismo de régimen del 78 que ampara, mediante los pactos del PP y del PSOE con las derechas vasca y catalana, la desigualdad territorial.

Cuando el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, ataca la amnistía con el argumento de que en España todos debemos ser iguales, oculta las causas de la desigualdad territorial de Andalucía. Los datos de paro, pobreza, pobreza infantil, bajos salarios, precariedad laboral, deterioro de los servicios públicos, infrafinanciación y desindustrialización, entre otros, que sitúan a Andalucía entre las comunidades autónomas más perjudicadas, no son más que la consecuencia de la concentración de poderes económicos, mediáticos e institucionales en Madrid, a los cuales tanto el PP andaluz como el PSOE andaluz les rinden pleitesía desde siempre.

 Publicado en La Voz del Sur


miércoles, 20 de marzo de 2024

Andalucía, la que divierte

En un disco que vio la luz en 1977, el cantautor flamenco Pepe Suero, Medalla de Andalucía en 2006, grabó la canción que le daba nombre, Andalucía, la que divierte. El tema se hizo best seller en 1978. Comenzaba así: Andalucía, la que divierte, grabao a fuego lleva un puñal; de yunques viejos que la dirigen, y la enseñaron solo a rezar. Ese 1977 Andalucía transmutó la edad del frío en blanco y negro franquista, en la edad de la esperanza en verde y blanco de resurrección andalucista. Yo estuve allí, era un zagal. Dos millones de andaluces en la diáspora de la emigración, contribuían al enriquecimiento de capitalistas de la dictadura enraizados en Madrid, de las burguesías vasca y catalana, y de industriales franceses, alemanes o suizos. Hagan la contabilidad de esa deuda histórica. ¿Cuánto vale?

Pronto conmemoraremos el 4 de diciembre de 1977. El día que, en palabras del que fuese parlamentario andaluz de Podemos por Granada, José Luis Serrano, sonaron en Andalucía por primera vez las campanas de la historia. Al repique de campanas, el pueblo andaluz se constituyó en las calles un domingo luminoso de diciembre. Dos millones de andaluces y andaluzas inundaron las avenidas de las capitales de Andalucía, de Barcelona, de Madrid y hasta de Bilbao, para decir que somos una nación. Andalucía sacó a la calle la arbonaida, la verdiblanca republicana del pueblo cultural más mestizo de la España plurinacional.

No se es nación, no se es nacionalidad histórica como dice la CE española del 78, solo porque se hable un idioma que al resto del mundo haya de ponerle un pinganillo para que lo entienda. Se es nación política cuando la conciencia cultural deviene conciencia de realidad histórica. La fuerza cultural de Andalucía es tan grande que no necesita idioma propio para ser identificada como realidad cultural. La movilización de 1977, liderada por el andalucismo político, forzó la inclusión en la CE de un procedimiento leonino para que aquellas comunidades autónomas que no iban a ser reconocidas como nacionalidades históricas, pudiesen serlo. Solo Andalucía lo quiso y lo consiguió. EL PSOE de entonces contribuyó, junto con la UCD, a plantear una reglas del juego con las que hoy no sería nacionalidad histórica ni Cataluña. El pueblo andaluz pudo, es la única nacionalidad histórica que obtiene esa condición política votando en referéndum, ni Galicia, ni Euskadi, ni Cataluña.

Un 28 de febrero de 1980 de la manga se cayeron, papeletas de febrero, y al escenario salieron, aquí se acabó el carbón, llegó, como un vendaval, bata de cola y peineta, la reina superstar. Lo cantó Carlos Cano en Andalucía superstar. Por segunda vez en Andalucía sonaron las campanas de la historia. El pueblo nación constituido en las calles ganó un referéndum histórico contra la corona, el franquismo, los militares, la iglesia, la UCD y el propio PSOE de Felipe González, Alfonso Guerra y José Rodríguez de la Borbolla, a los que hoy en una cata a ciegas de declaraciones podríamos identificar con Vox.

En la historia de las movilizaciones populares de la transición y la democracia, la movilización del pueblo andaluz es la constituyente del modelo territorial. El carácter de modelo autonómico constitucional está impreso con acento andaluz. De ese acento se han beneficiado todos los pueblos de España que iban a ser considerados regiones administrativas del gobierno central.

Entramos en una legislatura en la que la cuestión territorial será central. El franquismo incrustado en el régimen del 78 en forma de togas, uniformes, rentistas, monarquía y gallinas que cantan desde el interior del PSOE, está insurrecto contra la democracia. Las izquierdas soberanistas fuera del gobierno, y la izquierda plurinacional expulsada del gobierno, deben abrir espacios de confluencia estratégica para construir un sentido común de época, que vincule democracia y derechos con estado republicano plurinacional. Si se asumen los marcos de las derechas o del PSOE, los del cambalache. Tú, Pedro Sánchez, me das dinero, inversiones y privilegios y yo me cayo y sigo aumentando la desigualdad en el territorio en el que mando y fomentando la desigualdad interterritorial, será imposible fortalecer el sentido común democrático.

Andalucía, la que divierte, es determinante en la evolución de un acuerdo que rompa los candados de la desigualdad de clase, de género y territorial. Es una cuestión de interés propio y ajeno. La bandera republicana de Andalucía es verdiblanca, unida a las banderas republicanas del resto de matrias ibéricas aportará su fuerza hacia el horizonte republicano plurinacional. Con Andalucía, todo, sin Andalucía, nada.

Publicado en Diario Red

sábado, 16 de marzo de 2024

Cuatrocientos cincuenta mil millones

La presidenta de la Comunidad de Madrid y presidenta del Partido Popular de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, atiende a los medios de comunicación antes de la manifestación de SCC, a 8 de octubre de 2023, en Barcelona, Catalunya (España). Sociedad Civil Catalana ha convocado una manifestación contra la amnistía y el derecho al referéndum bajo el lema ‘No en mi nombre:ni amnistía, ni autodeterminación’. La protesta busca visibilizar el acuerdo para la investidura del Gobierno de España que han negociado las últimas semanas el presidente del Gobierno en funciones y Carles Puidgemont. Además, conmemora la manifestación convocada por el referéndum del 1 de octubre de 2017.
08 OCTUBRE 2023;SCC;DECLARACIONES;MEDIOS;MANIFESTACIÓN;PROTESTA;AMNISTÍA;REFERÉNDUM
Lorena Sopêna / Europa Press
08/10/2023

La amnistía está descontada en la negociación entre Sánchez y Puigdemont. Se amortizará en breve una vez que pase la festividad nacionalcatólica del 12 de octubre, día de la raza franquista, en la que el presidente del gobierno volverá a ser abucheado por el bloque reaccionario. Querer ser por el flanco izquierdo guinda en tarta ajena es absurdo. Bastaría decir que se está de acuerdo con la amnistía y que se apoya el derecho a decidir de todos los pueblos de España.

La amnistía está descontada de los acuerdos de investidura. Por eso las declaraciones de Andoni Ortuzar criticando la acción política de Sumar, empeñado en parecer que pinta algo en la negociación de la amnistía. Por eso ERC insiste en “y dos huevos duros”, como en el camarote de los hermanos Marx. Por eso Puigdemont lanza el órdago de que España tiene con Cataluña una deuda histórica de cuatrocientos cincuenta mil millones de euros.

Todos miran el día después. Podemos, sabedor de que la intención de Sánchez es sacarlo del gobierno, y la de Yolanda Díaz relegarlo a una posición muy subalterna dentro de la coalición, como si sus cinco votos no valiesen nada, plantea cinco propuestas que pueden resumirse en tres líneas políticas. Más feminismo, con Irene Montero en el gobierno. Profundización democrática, con la derogación de la ley mordaza y la renovación del CGPJ. Y más derechos socioeconómicos, con la subida a mil quinientos euros de SMI entre otros.

La legislatura entrante estará marcada por la cuestión territorial. PNV y Junts se alían para buscar un pacto de las burguesías catalana y vasca con Sánchez, que compense en términos económicos la alta concentración de poder centralista en Madrid DF, como Enric Juliana nombra al territorio que concentra el poder mediático, judicial y económico de España. La unilateralidad será descartada por Junts, como ya hizo ERC. Para ello pide una pista de aterrizaje acolchada con cuatrocientos cincuenta mil millones en concepto de deuda histórica. Necesitan volver al pujolismo, peix al cove.

Las derechas catalana y vasca buscan un pacto que mantenga la influencia de sus burguesías económicas en el gobierno de España. Retorno al pasado bipartidista. Recordemos que tan solo unos días antes de la moción de censura contra Mariano Rajoy en junio de 2018, el PNV aprobó los PGE a un PP corrupto. No había pasado un año del “a por ellos” del 1 de octubre de 2017 en Cataluña.

En otros territorios de España, como Andalucía, la demanda de cuatrocientos cincuenta mil millones de euros por deuda histórica suena peor que aquello de las balanzas fiscales, la ordinalidad en el pacto fiscal territorial o la acusación de que las y los jornaleros están en la taberna bebiéndose el PER a costa del sufrido pueblo catalán. ¿Cuánto valen decenios de emigración? ¿Cuánto vale la fractura emocional y el desarraigo? ¿Cuánto valen los efectos de decisiones del estado que han desmantelado la industria en el sur y redirigido las inversiones al norte? ¿Cuánto vale la condena a ser colonia vacacional de trabajo precario de camareros y kellys?

En tanto PNV y Junts se coordinan buscando un pacto, si bien democrático, por la derecha, el flanco izquierdo plurinacional y soberanista está en apariencia ayuno de coordinación. Para evitar o reducir el impacto de un pacto de derechas en la desigualdad inter e intra territorial, que alimente un nuevo “a por ellos” capitalizado por el bloque reaccionario, bajo el epígrafe de que defiende la igualdad entre todos los españoles, se necesita por la izquierda trabajar una alianza estratégica entre los distintos pueblos políticos.

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jueves, 14 de marzo de 2024

El Hard Rock convoca elecciones en Cataluña

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha convocado elecciones anticipadas en Cataluña. La causa no ha sido Junts, el rival por la derecha con quien compite por el voto independentista. Ha sido la condición que el PSC del exministro de Sanidad, Salvador Illa, había negociado con ERC. El PSC defiende una mega urbanización turística llamada Hard Rock, junto al parque de atracciones de Port Aventura en terrenos que pertenecen a CaixaBank. Condición o imposición a la que Els Comuns, liderados por Jessica Albiach, y antes En Comú Podem, se han opuesto siempre sin contemplaciones.

En el actual contexto de fuego cruzado por corrupción bipartidista, la convocatoria electoral en Cataluña beneficia, aunque sea pan para hoy y hambre para mañana, al gobierno de Pedro Sánchez. Permite una patada hacia adelante a los PGE, una vez acordada la Ley de Amnistía, que ya veremos como la aplican los jueces. Un poco de aire para este trepidante comienzo de legislatura en tanto se celebran elecciones en Euskadi, el 21 de abril, en Cataluña el 12 de mayo y europeas el 9 de junio. Si al PSC le va bien en Cataluña como pronostican las encuestas la posición de Pedro Sánchez mejorará coyunturalmente, no sabemos cuánto.

El macrocomplejo que ha dinamitado los Presupuestos catalanes promovido por la sociedad estadounidense Hard Rock Entertainment World, es una mega urbanización de 700.000 metros cuadrados con edificios de una altura máxima de 75 metros, veinte plantas, un casino con 1.200 tragaperras y 100 mesas de juego, dos hoteles con 1.100 habitaciones, una piscina de 6.000 metros cuadrados, una zona comercial con 75 tiendas y un recinto con capacidad para 15.000 personas para espectáculos. Esto es lo que el PSC apoya y la condición que había concedido ERC para que le apoyasen los presupuestos.

El proyecto es una aberración ambiental. Lo era cuando se llamaba BCN World y lo presentó Artur Mas en septiembre de 2012, entonces presidente de la Genralitat por Convergència i Unió, junto con el entonces presidente de CaixaBank, Isidre Fainè, propietaria de los 1,5 millones de metros cuadrados que tenían los terrenos donde iba a ser ubicado. Artur Mas, tras ganar las elecciones catalanas de 2010 sin mayoría absoluta, había sido investido con la abstención de los dieciocho parlamentarios que obtuvo el PP catalán.

¿Se acuerdan del Eurovegas propuesto para Madrid por Sheldon Adelson, magnate estadounidense que pretendía que tuviese una fiscalidad cero ajena a la del estado y a la de la Comunidad de Madrid? En 2014 el gobern de CiU presidido por Artur Mas aprobó, para facilitar la puesta en marcha del proyecto, en el Parlament una ley que rebajaba la fiscalidad a los casinos. “España nos roba”, pero Hard Rock Entertainment World y CaixaBank no.

Cataluña, como todo el arco mediterráneo peninsular, está seca. La ubicación del Hard Rock está entre Vila-seca y Salou, al lado de Port Aventura, cerca del complejo petroquímico de Tarragona, a hora y media en coche de Marina d´or, ciudad de vacaciones promovida por capital madrileño que fue permitida por la Generalitat Valenciana del Partido Popular. Esto es lo que apoya el PSC y lo que aceptó ERC como punto central de la negociación con los Comunes. Estos últimos han actuado como Podemos hizo respecto del decreto que dañaba la jubilación de los parados de larga duración mayores de 52 años promovido por la vicepresidenta de Sumar, Yolanda Díaz. No se han sometido al chantaje, posiblemente por la existencia viva del Podemos que quisieron liquidar.

El modelo que vincula recalificación de terrenos, urbanismo turístico y parques temáticos es el de la corrupción, el expolio ambiental, el trabajo de baja calidad y la entrega de la soberanía al capital que no está vinculado al cuidado del territorio. Como vemos, en tiempos en los que la corrupción bipartidista vuelve a estallar, vuelve la política desarrollista que facilita la cultura del pelotazo, la degradación productiva y laboral y el expolio ambiental. Una lástima que ERC haya caído en esta trampa que le ha tendido un PSOE que nunca olvidó sus viejas formas de hacer política.

El modelo pone de acuerdo a la derecha catalana, fue presentado por Artur Mas en 2012, el partido popular que defendió Eurovegas y no le importaría el Hard Rock aunque secase el Ebro, y al PSC (PSOE catalán). Este ha sido el error de ERC, haber concedido al PSC un acuerdo presupuestario sobre la base del pelotazo, como hubiese hecho el partido de Puigdemont si estuviese en el poder. Por eso las elecciones en Cataluña las ha convocado el Hard Rock, el capitalismo que no entiende de soberanía territorial ni de más nación que el lucro desmedido.

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martes, 12 de marzo de 2024

Un gobierno navegando al pairo

October 24, 2023, Madrid, Spain: Pedro Sanchez, Spanish prime minister and president of the Psoe party, and Yolanda Diaz, leader of SUMAR party and vice president of the Government seen during the public event that celebrates the closing of the progressive coalition government agreement reached between both political formations at Reina Sofia museum in Madrid.,Image: 816439103, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Credit line: Alberto Gardin / Zuma Press / ContactoPhoto

Esta semana se ha incendiado, metafóricamente, el gobierno y la sede del PSOE en Ferraz, y no ha sido por la ley de amnistía ni por manifestaciones fachas en su puerta. El caso Koldo que saltó la pasada semana cuando se supo que la Audiencia Nacional estaba investigando al “asesor” del exministro de Transportes José Luis Ábalos, y a diecinueve personas más, entre ellas al que consideran cabecilla, el empresario Juan Carlos Cueto, por pertenecer a organización criminal, tráfico de influencias y cohecho.

El caso Koldo es un rescoldo de casos anteriores, uno de los que más se le parece es el caso Juan Guerra, hermano de Alfonso Guerra, que saltó en el año 1989, cuando el actual adalid del facherío patrio era el todo poderoso vicepresidente del Gobierno de Felipe González. Juan Guerra era “asesor” con despacho en la delegación del Gobierno de Andalucía contratado con un sueldo de 129.370 pesetas limpias, es un decir, al mes. El caso Juan Guerra le costó a Alfonso Guerra la dimisión de su vicepresidencia en 1991.

La semana termina con dos asuntos más que no por previsibles son menos importantes. Por un lado, El Tribunal Supremo, que no se presenta a las elecciones, ha retorcido una vez más la ley y ha imputado a Carles Puigdemont, actual eurodiputado por Junts, y al diputado del Parlament catalán por ERC, Rubén Wagensberg, por, nada mas y nada menos que delitos de terrorismo.

Por otro, el segundo de la actual vicepresidenta tercera del gobierno, Yolanda Díaz, Sumar, en las pasadas elecciones generales del 23 de julio de 2023, Agustín Santos Maraver, diplomático de carrera próximo al PSOE, ha roto la disciplina del grupo parlamentario Sumar votando en contra de la propuesta de Podemos para que el gobierno de España rompa relaciones con Israel, apoye la causa por Genocidio en la Corte Penal Internacional y deje de vender y comprar armas al gobierno sionista israelí. Voto en contra al que se ha sumado el partido de Carles Puigdemont demostrando que lo mueve más el ombliguismo catalanista de cierta clase adinerada que los derechos de los pueblos. La derecha es la derecha, se vista con gorro legionario o con barretina.

Pedro Sánchez nunca había estado tan acorralado ni tan cercado por el Partido Popular. Quien está llamado a liderar la resurrección de la socialdemocracia en Europa podría estar entrando en lo que en el ajedrez se llama una posición de zugzwang. Está obligado a mover, pero haga lo que haga pierde. Ni siquiera tiene dentro del gobierno a nadie que le apriete y pueda usar como excusa, antes quienes mueven los hilos en el mundo de la corte y el capital, para moverse hacia la izquierda. Sumar se está auto-desahuciando, no sabemos si llegará a las elecciones europeas.

Pedro Sánchez, como hizo Susana Díaz en Andalucía, a fuerza de no querer ser  siquiera socialdemócrata, a fuerza de no querer afrontar los graves problemas de credibilidad de la democracia española, en un contexto de tambores de guerra en Europa, sin liderazgo democrático en una UE dominada cada vez más por intereses antidemocráticos, puede estar abriendo de par las puertas del trumpismo en el gobierno de España.

Fuera del gobierno resistir es ganar, dentro del gobierno resistir es morir. Con un CGPJ tomado por la reacción y una RTVE tomada por la indigencia informativa, un gobierno sin horizonte de gobierno es un gobierno navegando al pairo.

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lunes, 11 de marzo de 2024

Ione Belarra suma con Andalucía

Podemos acaba de romper su alianza coyuntural con Sumar. El acontecimiento político de la tarde del martes no sorprende a ningún observador. Había de ocurrir en algún momento. Las provocaciones para la ruptura eran manifiestas desde la conformación de las candidaturas, el enfoque electoral y el pacto Sánchez-Díaz entre arrumacos de queridos pedros y amadas vices. El historial más reciente se describe en el editorial de Diario Red de ayer.

Un partido puede servir a la sociedad o a sus mesas camillas. Podemos, fruto del “no nos representan del 15M”, del “PSOE, PP la misma M es”, está para servir al pueblo. Su objetivo es conseguir derechos para las mayorías, no sentar personajes en ministerios. Ha estas alturas del partido hay pruebas. Sumar, partido o coalición, es más de mesas camillas. El electorado conformado políticamente en el 15M acabará sabiendo que ser de izquierdas pa na es na, una farsa. Sumar una operación de camuflaje de intereses partidistas al tiempo que leftwashing del PSOE.

Yolanda Díaz está en la vicepresidencia para hacer el paripé a Pedro Sánchez. Hay pruebas. Cuando el guion teatral pactado entre Díaz y Sánchez entre en contradicción con los intereses de quienes la rodean, cuando el PSOE abra su boca carnívora, Sumar saltará por los aires. Hay antecedentes. Conviene alejarse de esa previsible deflagración. Las razones son políticas, no telenovelescas. Ni egos, ni soberbias, ni complejos, la clave es política. Entre ser izquierda que transforma o izquierda decorativa, elige lo primero.

El acontecimiento de liberación podemita de la cárcel Sumar se da dos días después de que Ione Belarra abrace la pancarta andalucista del 4D. La líder europea con más peso político en defensa de Palestina contra el genocidio de Israel, encontró un hueco de domingo para apoyar las causas contra la desigualdad territorial que sufre el pueblo andaluz. Entre tanto el PSOE estaba en una carpa de feria al abrigo y Yolanda Díaz debía estar en casa preparándose para alguna entrega de premios.

La líder de Podemos lanzó mensajes para Moreno Bonilla y para las demás nacionalidades históricas. El presidente andaluz usa su poder en la Junta para deteriorar los servicios públicos y vender Andalucía, sin defender al pequeño y mediano empresario que cotiza en Andalucía. La legislatura se adentrará en debates territoriales en los que Andalucía habrá de entrar con fuerza y ser tenida en cuenta.

Ione Belarra mostró el domingo en Andalucía a un Podemos, convencido de la plurinacionalidad del estado, que trabajará por una alianza entre pueblos que promueva la igualdad, enfrentada al pacto en tres elites que promueve las desigualdades ínter e intra territoriales. Busquen en hemeroteca alguna a ver que líder con proyecto de estado ha dicho eso alguna vez, situando al pueblo andaluz como elemento substancial para avanzar en la profundización democrática plurinacional.

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domingo, 10 de marzo de 2024

Yo voy con ellas

Más vale un mal acuerdo que una buena guerra. Sabiduría popular contra la estulticia de los líderes políticos europeos que han decidido que, pase lo que pase en las elecciones europeas del próximo mes de junio, las relaciones económicas y la industria en Europa han de basarse en el comercio y la producción de armamento. La decisión la toman porque el comandante en jefe Joe Biden está amortizado como presidente de los EE.UU, la probabilidad de que caiga frente a Donal Trump en las elecciones que celebrará el decadente imperio en noviembre de este mismo año es muy alta.

Trump seguirá con la dinámica bélica pero obligando a Europa a hacerse cargo del gasto que supone la guerra en Ucrania y su propia defensa ante la Rusia de Putin. La decisión de alimentar y consolidar el régimen de guerra, como denomina Raúl Sánchez Cedillo la deriva actual del capitalismo occidental en su huida hacia adelante, implica que, como describe Cristina Buhigas, las mujeres serán las víctimas del compromiso del Gobierno español de aumentar el gasto en defensa. Y entre las mujeres, las que más, las de los barrios trabajadores, las emigrantes y las de los territorios más desiguales respecto de otros comparativamente ricos. Andalucía, Canarias, Extremadura, Ceuta y Melilla, como ejemplos paradigmáticos.

Aún sabiendo que a las primeras figuras políticas del staff de Bruselas y los estados de la Unión, con Ursula von der Leyen y Josep Borrell al frente, y en papeles destacados Emmanuel Macron, Olaf Scholz y la ministra de Los Verdes alemanes Analena Baerbock, solo los mueve el interés personal como agentes subalternos de los capitalistas propietarios de la banca y la industria bélica, la estrategia de guerra contra Rusia demuestra tanto su ignorancia como su ayuno de escrúpulos, su inmoralidad como su idiocia. Prefieren la muerte a la vida sin ni siquiera percibir que la muerte de los otros, con la tecnología armamentística actual, puede ser también su propia muerte.

No hay guerra buena, una relación de combate de la UE contra Rusia nos abocaría en un extremo plausible a la catástrofe nuclear. Antes, como una bomba de neutrones, la política presupuestaria y fiscal de los países de la UE acabará con lo que queda de Estado de derecho y de derechos. Antes, los intereses y coyunturas nacionales de cada país entrarán en contradicción con las políticas de guerra, aventurando la destrucción de la UE. El reventón de los Nord Stream no será nada ante lo que puede ocurrir con una política económica europea dedicada a la guerra.

La dinámica de guerra es una nueva huida hacia adelante del capitalismo en su choque con los límites planetarios y en sus disputa de la hegemonía con China. Acometer con el régimen de guerra la escasez de recursos, el agotamiento de materias primas, la economía del desperdicio y el cambio irreversible de las condiciones biofísicas que hacen posible la vida en el planeta tierra, pone en riesgo nuestra especie. La geopolítica bélica de Europa es como intentar salir del pozo, en el que nos ha metido la política imperial de los EE.UU, tirándose uno mismo de los pelos.

La vida es tiempo. El capitalismo expolia el tiempo de las mujeres, obligándolas a las tareas de reproducción social, relegándolas a los peores trabajos y los peor remunerados. El capitalismo devora el tiempo de la naturaleza acumulado en forma de combustibles fósiles y el tiempo futuro destruyendo el medio ambiente. Los capitalistas usan la guerra para seguir apropiándose del tiempo de las mujeres, del tiempo de la naturaleza, del tiempo de trabajo de las clases populares, del tiempo de la vida de civiles y soldados para satisfacer su gula para la acumulación de capital.

El vínculo entre feminismo, pacifismo, ecología y lucha contra las desigualdades territoriales (que no es nacionalismo de derechas) es revolucionario. Es el vínculo de los cuidados que protege el tiempo de la vida. Con una socialdemocracia liberal doblegada a la guerra y el genocidio palestino, con sus socios de gobierno en España incapaces de plantar cara en el consejo de ministros, con un gobierno sin iniciativa de cambio, acosado por la corrupción, que no quiere encarar al bloque reaccionario con reformas de profundización democrática, como renovar con el bloque democrático el CGPJ, liquidar la ley mordaza o hacer de RTVE un medio democrático y antifascista, con un gobierno incapaz de afrontar la gravedad del momento en el mundo y en Europa, estamos obligados a ir con ellas, con las mujeres, con Irene Montero y con Ione Belarra. Yo voy con ellas.

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domingo, 25 de febrero de 2024

Lección gallega

Varias personas realizan un escrutinio de votos con motivo de las elecciones autonómicas de Galicia, en el IES Illas Cies, a 18 de febrero de 2024, en Vigo, Pontevedra, Galicia (España). Todos los gallegos han sido llamados a las urnas hoy, 18 de febrero, para elegir a su nuevo presidente autonómico para los próximos cuatro años. Hay 75 escaños en juego, por lo que los candidatos de los diferentes partidos deben alcanzar una mayoría absoluta de 38 escaños para hacerse con la Presidencia.,Image: 848067949, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Credit line: Adrián Irago / Europa Press / ContactoPhoto

No faltaran hoy los análisis cuantitativos, busco sin embargo una mirada cualitativa. Desde el ángulo de la izquierda y el progresismo los resultados de las elecciones gallegas muestran que no se puede avanzar si no se hace política con raíces. Los mejores resultados de la izquierda gallega desde que se inauguró la democracia de las nacionalidades históricas, los obtuvo ayer el Bloque Nacionalista Gallego. El BNG ha consolidado su sustitución del PSG (El PSOE en Galicia) como referente del voto progresista de izquierdas gallego.

La gran carencia del 15M en España, retransmitido desde Madrid, pero con potencia de transformación en todo el estado, fue la ignorancia de la territorialidad de la política con sus consiguientes especificidades culturales diferenciadas. España era plurinacional antes de que el término se pusiese de moda consecuencia de la respuesta de la izquierda de estado al procés. El 15M impugna las consecuencias de las políticas neoliberales, Podemos lo traduce en la impugnación del bipartidismo de régimen, pero solo cuando “choca” con las distintas especificidades territoriales, con los contextos y las problemáticas específicas de cada ecosistema político dibujado dentro del mapa de España, se moldea forzado por la realidad.

Si el neoliberalismo desvinculó el capital de la economía productiva y del presente, para financiarizar la economía y especular a futuro, también buscó la concentración del poder en el centro de los estados reduciendo la interlocución política para la destrucción de lo público, salvo las políticas represivas. La reforma bipartidista a las órdenes de Obama y Merkel del artículo 135 de la CE, la aplicación del 155 a Cataluña y ley mordaza tienen un denominador común, plegarse a los intereses del capitalismo global. El centralismo es la forma que conviene al neoliberalismo.

Una identidad cultural vinculada a un territorio es lo que llamamos pueblo. Un pueblo es un ecosistema político formado por vínculos con la naturaleza geográfica, con el paisaje, con los modelos agroganaderos y pesqueros tradicionales, con el urbanismo vernáculo, con las costumbres, la lengua, la historia y las manifestaciones culturales. Los pueblos culturales cuando toman conciencia política están en disposición de defender sus intereses. Para la izquierda, el feminismo, la ecología y el socialismo, en este siglo XXI con crisis ecológica planetaria, de efectos y de recursos, es imprescindible la articulación cooperativa de los “intereses” territoriales.

Lo que nos enseñan los resultados de las elecciones gallegas es que el trabajo sobre el territorio es imprescindible para obtener frutos, incluso con todo en contra, con la negación de los medios de comunicación controlados, el BNG con Ana Pontón ha logrado situarse por encima del PSG como referente de la izquierda gallega gracias a la constancia y la implantación territorial. Ana pontón es la gran triunfadora de la izquierda gallega. Con gran apoyo mediático, con la presidencia de Pedro Sánchez y la vicepresidencia segunda de Yolanda Díaz la caída del socialismo gallego ha sido contundente y Sumar queda fuera del parlamento gallego.

Por el lado de Podemos Galicia cabe decir que, en unas condiciones de campaña dificilísimas y con la tendencia a la concentración del voto útil en Ana Pontón, se ha comprobado que Isabel Faraldo tiene conocimiento y capacidad de liderazgo gallego. Un liderazgo que es preciso animar y consolidar. No hay política sin territorio y no hay política sin cuerpos. Hoy para la izquierda en España, el territorio es la diversidad plurinacional y los cuerpos son los cuerpos de las mujeres, dos pilares para sostener la estrategia política de la cooperación y los cuidados que habrían de dar frutos en las próximas elecciones europeas, y que habrían de tenerse en cuenta para la imprescindible reconstrucción orgánica del proyecto podemita teniendo como referente los modelos federales/confederales.

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Pedro Sánchez en el catillo del 78

 

Pedro Sánchez envía señales de que su gobierno durará toda la legislatura pase lo que pase con Junts. Lo cuenta el editorial de Diario Red de ayer jueves 21 de febrero. Puede legalmente encastillarse sin legislar o legislando puntualmente con el PP. Encastillarse en el gobierno es continuar sin asumir la crisis de régimen del 78, destapada por la crisis del capitalismo global de 2008, cuya traducción en España la representó el 15M traducido en Podemos y la deriva independentista del nacionalismo catalán traducida en el procés.

La no asunción de la crisis de régimen es la razón por la que el PSOE pactó con el PP en agosto de 2011 la modificación del artículo 135 de la CE. La misma razón por la que tras el referéndum alegal de 1 de octubre de 2017, apoyo la aplicación del 155 que suspendía la autonomía catalana. La razón por la que Sánchez forzó la repetición de las elecciones generales de abril de 2019 en noviembre del mismo año. La misma razón por la que se empeña en negociar con el Partido Popular la renovación del CGPJ. La razón por la que se plegó a reformar con el PP la ley del solo sí es sí de Irene Montero. La misma razón por la que mantiene RTVE entregada al bloque reaccionario. La razón por la que se niega a acabar con la ley mordaza. 

En tanto que con Podemos dentro del gobierno se visibilizaba un horizonte legislativo gracias al motor que exigía el cumplimiento de los acuerdos de gobierno. Con Sumar en proceso de deconstrucción, el gobierno carece de impulso legislativo. Ese el problema del encastillamiento, sin horizonte de transformación, tendremos un gobierno que acabará entregando el poder en las urnas al proyecto reaccionario y recentralizador que la derecha española tiene perfectamente dibujado.

Sorprende que los partidos del bloque democrático, con una crisis de régimen deviniendo en crisis del Estado, sigan jugando en corto sin levantar la mirada al mundo. Sorprende que no se defienda una alianza estratégica por la profundización democrática. Sorprende que, subsumido Sumar en la dinámica sanchista, mientras el bloque reaccionario (medios, judicatura, fiscalía, PP y Vox) empuja al PSOE fuera del 78 y alimenta su fractura con las voces de las viejas glorias (González, Guerra o Ibarra) y las de García Page o Susana Díaz, no se plantee abiertamente una alianza plurinacional, que no tiene que ser electoral, para forzar a Sánchez a decidir entre encastillarse o reforzar la democracia.

Esa alianza, con una horquilla parlamentaria de entre 18 y 30 diputados y diputadas, podría actuar conjuntamente para conseguir que la RTVE preste un servicio democrático y público, para que el CGPJ sea renovado con el consenso del bloque democrático aquí y no en Bruselas con el PP, para que se acabe de una vez por todas con la ley mordaza o para revertir a su forma original le ley del solo sí es sí. ¿Acaso creen las fuerzas soberanistas que mirando solo el suelo que pisan pueden consolidar sus posiciones, sin tener en cuenta los límites que marca el contexto global, el europeo y el del actual estado español? Hay que sacar a Sánchez del castillo del 78.

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domingo, 11 de febrero de 2024

Palabra de urbanita

El presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene durante una visita a una explotación agraria, a 5 de febrero de 2024, en Lalín, Ourense, Galicia (España). Feijóo ha visitado esta explotación agraria en medio de la crisis del campo y el problema de la sequía. Esta visita está dirigida para apoyar al sector agrario, justo en la víspera de la tractorada independiente convocada para mañana, martes 6 de febrero, contra el abandono del Gobierno.,Image: 843662288, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Pictured: ALBERTO FEIJÓO, Credit line: Álvaro Ballesteros / Europa Press / ContactoPhoto

Alberto Núñez Feijóo ha llamado en tono despectivo urbanitas a toda persona que, residiendo en ciudades, considere que los agricultores se equivocan de enemigo cuando señalan a la ecología y la agenda 2030 de Naciones Unidas para la sostenibilidad del planeta. Con esa calificación tosca el líder del PP acusa al gobierno de Pedro Sánchez de pensar solo en las ciudades y no en el mundo agrario. La RAE define urbanita, despectivamente, como “persona que vive acomodada a los usos y costumbres de la ciudad”. La RAE no alertar del sentido acusador de urbanita, ignora así que tanto en el campo como en las ciudades los ricos viven de lujo y la gente trabajadora vive como puede.

Por poner el ejemplo de Andalucía. Feijóo ha despreciado a más de cinco millones ochocientos mil andaluces que viven en núcleos urbanos que son ciudades. Casi el 69% de la población andaluza vive, según datos del INE de 2021, en municipios de más de 20.000 habitantes. Si consideramos la que vive en municipios de más de 10.000 habitantes, son seis millones ochocientas mil personas, el porcentaje de población diana del calificativo de Feijóo es del 80,7%. Feijóo desconoce la distribución geográfica de los urbanitas de España.

El discurso de Núñez Feijóo es ignorante y dañino. El jefe de la oposición trumpista se alinea con el intento de Vox de capitalizar las movilizaciones agrarias, con el fin exclusivo de debilitar al gobierno. Las y los agricultores le importan un pito. Las veces que se han llevado al congreso, o a los parlamentos de las comunidades autónomas, propuestas legislativas para mejorar la vida agraria, como el caso de la ley de la cadena alimentaria para evitar la venta a pérdidas, han votado en contra. PP y Vox siempre votan en contra de los de abajo y a favor de los de arriba. El mundo agrario debe saberlo. Los y las urbanitas del mundo tenemos que contarlo.

La estrategia del PP y Vox pasa por utilizar el malestar en el campo para hacer oposición partidista al gobierno. La estrategia del bloque democrático, incluido el gobierno, no puede ser solo la comprensión de las movilizaciones agrarias. Hay que contar las causas del malestar y defender las recetas ecológicas, económicas, fiscales y sociales para curar la enfermedad, no las recetas capitalistas para intentar cronificarla y que fracasan una vez tras otra.

El cambio climático es un hecho indiscutible. No llueve, no nieva, no hay invierno, los veranos son tórridos, contaminados y largos. Las aguas son escasas y condenadas a agrotóxicos y carcinógenos. Curar la enfermedad económica agraria tiene que hacerse al tiempo de curar la enfermedad planetaria y la enfermedad de la contaminación urbana. La culpa no es de la ecología, la solución es la agroecologia. La culpa es de los capitalistas, esos que ganan año tras año miles de millones con los préstamos de cosecha y para inversiones, esa banca que acaba de imputarse más de veintiseis mil millones de beneficios en el año 2023. La culpa es de una economía que engulle combustibles fósiles aumentando la crisis climática. La culpa es del encarecimiento de los fitosanitarios, escasos y fabricados con energía de los combustibles fósiles. La culpa es de la guerra y el alineamiento de la UE con el imperio de los EE.UU.

La culpa es de la acumulación de la producción en grandes explotaciones intensivas y macrogranjas, que contaminan aire, agua y destruyen otras potencialidades económicas, con las que las explotaciones familiares no pueden competir. La culpa es del funcionamiento en régimen de oligopolio del sector de la distribución alimentaria que impone precio de compra al agricultor y precio de venta al consumidor. La culpa es del dumping ambiental de importaciones de terceros países cuya legislación ambiental es laxa o inexistente. La culpa es de inversores patriotas que ponen en países extracomunitarios grandes explotaciones para producir a bajo precio por la inexistencia de derechos laborales. La culpa es de las políticas de la UE respecto de África que obligan a su población a huir para que saquen adelante sin derechos nuestra producción local.

Ese es el diagnóstico de las causas de la enfermedad socioeconómica en el campo. Sin un correcto diagnóstico no habrá curación. Las y los agricultores y ganaderos gallegos, castellanos, vascos, catalanes, extremeños o andaluces conocen las causas. No son tontos, muchos viven en municipios que son ciudades, como en Andalucía. El gobierno y el bloque de investidura debe señalar las causas y difundirlas con claridad y nitidez. Esto no es una guerra de urbanitas contra catetos, esto es una confrontación entre capital y vida, entre fascismo y democracia. Palabra de urbanita que quiere un campo limpio, productivo y feliz. Palabra de ecologista.

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sábado, 3 de febrero de 2024

La inconfiabilidad de Junts

November 9, 2023, Barcelona, Barcelona, Spain: Carles Puigdemont (Junts) explains in a conference from Brussels what has been the agreement he has reached with Pedro Sanchez (PSOE) for his re-election as president of the Spanish Government.,Image: 820877640, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Credit line: Marc Asensio Clupes / Zuma Press / ContactoPhoto

La acción del gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos de la pasada legislatura, que no olvidemos que se tuvo que enfrentar a una crisis pandémica global, a la invasión rusa de Ucrania y hasta a una erupción volcánica en La Palma, fue posible gracias a la confiabilidad tanto de los socios de gobierno como de los socios de investidura, entre los cuales no se encontraba Junts per Cataluña ni ningún otro partido nacionalista de derechas catalán. La acción de gobierno de la pasada legislatura se realizó con un entorno hostil de la alta judicatura española, de la ultra derecha formada por PP y Vox, de los medios de comunicación, incluida RTVE, y en un entorno de lawfare contra Junts, ERC y, con la mayor insidia, contra Podemos.

En esas circunstancias el PSOE se comportó como siempre, tirando del freno de mano de los avances democráticos que había pactado con Podemos cuando Pedro Sánchez firmó el gobierno de coalición con Pablo Iglesias. Aun así Podemos se mostró como un socio confiable que nunca puso en riesgo la legislatura. Lo cual no impidió que usara todos los medios de presión democráticos necesarios para hacer que el PSOE cumpliese, hasta extremos nunca vistos, los acuerdos del pacto de gobierno. Por su parte los partidos nacionalistas vascos, PNV y Bildu, así como ERC que logró negociar los indultos del procés, siempre actuaron con una consistente responsabilidad de legislatura.

Todo lo contrario del modus operandi con el que está actuando Junts en este inicio de legislatura en la que sus votos son necesarios para mantener una cierta estabilidad de gobierno. Junts se negó el martes pasado a votar sí a un texto que ya había pactado en en la comisión de justicia con el PSOE. Lo hizo por querer blindar más la interpretación futura que algunos jueces importantes harán de ella. Tanto el PSOE como Junts deberían saber que cualquiera que sea la letra con la que finalmente acuerden la ley de amnistía, habrá jueces que van a retorcer la justicia hasta estrangularla con el fin de liquidar la eficacia de un acuerdo democrático sustentado, no solo por la mayoría de las y los parlamentarios, sino también por la mayoría del electorado de la España diversa y plurinacional a la que representan.

En este arranque de legislatura se está notando con meridiana claridad los efectos de que el PSOE se aliara con el PP, la alta judicatura, Ferreras y su contador de penas, y otros medios de la progresía, para liquidar a Podemos tumbando la ley del solo sí es sí. Igualmente es evidente que la maniobra fallida, promovida por Sánchez y ejecutada por Yolanda Díaz con el apoyo de Izquierda Unida, la vieja Iniciativa per Cataluña Verds, transformada en Los Comunes, Compromís sin Mónica Oltra y Más Madrid con Íñigo Errejón, para matar a Podemos ha conducido a debilitar electoralmente no solo a la izquierda, también al propio gobierno de coalición que actualmente está en manos de la in-confiabilidad de Junts.

Vivimos las consecuencias de la existencia de un PSOE que va a rastras cuando defender la democracia significa salirse los marcos reaccionarios incrustados en el régimen del 78, de un PSOE que ha buscado imposibilitar la existencia de una izquierda siquiera socialdemócrata de verdad, no digamos ya socialista. Las consecuencias de un Pedro Sánchez que no se mueve por posiciones ideológicas, sino matemáticas en el congreso y de un Sumar que está más interesado en el reparto de parcelitas que en forzar al PSOE a que actúe según lo que promete en las elecciones. Pero también las consecuencias de una derecha catalana que ha perdido el contexto global fascista hacia el que avanza Europa y el mundo, un Junts, con Puigdemont al frente, que no es consciente de que hacer pagar al bloque de investidura lo imposible, solo por querer parecer ante ERC más independentista que nadie, es enterrarse a sí mismo bajo los escombros del fracasado procés cuya antepasada Convergencia inició.

Si la inteligencia cundiera en el bloque de investidura, se sumarían los votos nacionalistas con los de Podemos para que Pedro Sánchez priorizase una agenda urgente de democratización de estado. Esa es la clave y no parecer más independentista que nadie. Una agenda que pasa ineludiblemente por democratizar RTVE, renovar el CGPJ con el bloque de investidura en España y no con el PP en Bruselas, acabar con la ley mordaza, reformar el código penal para que ninguna acción de protesta o reivindicativa pueda ser considerada terrorismo, democratizar los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, destapar los secretos oficiales de la transición, modificar la forma de acceso a la judicatura, la fiscalía y otros altos cuerpos del estado para que las clases medias y populares formen parte de las mismos, promulgar una ley de medios que limite el impacto de la trama dependiente del poder económico y de las instituciones. Esto sería tener una mirada hacia el horizonte, y no la actual que mira al suelo mientras se dan cartas a la ultraderecha para que mañana gobierne a sus anchas recortando derechos y libertades.

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lunes, 29 de enero de 2024

Sumar camino de IU

Con la que está cayendo en el mundo, con la tensión geopolítica fomentada por EE.UU, con la lucha feroz por el control de recursos y los flujos de materia y energía para dirimir quién manda bajo cementerios de vidas inocentes, con la Unión Europea en el papel de capitán chusquero de la Sexta Flota, con las ultraderechas fascistas creciendo a velocidad cuántica, con el estado de Israel gozando infame el genocidio palestino, resulta indecente que en España la izquierda rediviva por Podemos se haya dedicado, desde que la vicepresidenta segunda del gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, asumiera la misión de hacerla crecer, a destrozar las condiciones que le permitieron gobernar, que no es lo mismo que estar en el gobierno.

Si algo sabemos a estas alturas de la vida de Sumar, es que ni sirvió para cohesionar estratégicamente a la izquierda plurinacional y las izquierdas territoriales en las elecciones municipales de mayo de 2023, más bien contribuyó a la discordia, ni sumó en las elecciones generales del 23 de julio pasado, ni ha trabajado para generar condiciones de alianza estructural interna en el grupo parlamentario, ni persigue una organización democrática propia, si quiera laxa, con el reconocimiento de las distintas realidades partidistas y territoriales que lo compusieron en su origen, ni tiene pretensión alguna de romper los límites de lo posible que le marca Pedro Sánchez. Todo lo contrario que hizo Podemos. Sumar es la subalternidad creada para complementar la ausencia de proyecto emancipador del PSOE.

Lo que unía a los distintos partidos que apoyaron a Yolanda Díaz en Magariños, con la inocente excepción de Alianza Verde, no eran objetivos ideológicos propios de una izquierda del siglo XXI. Lo que los unía era liquidar a Podemos. Casi lo consiguen. La función de Sumar no era sumar, era servir al mantenimiento de un modelo de izquierda fabuloso en sus propuestas, pero inútil en la consecución de las mismas. El creador de esa función fue Pedro Sánchez, sus facilitadores él mismo, el PSOE, los medios de derechas y los de la progresía con su batallón de analistas.

En España existe una izquierda incapaz de situar los intereses de las mayorías por encima del mantenimiento de estructuras y sueldos dependientes de su posición en las instituciones. Sumar ha actuado respecto de la repolitización surgida con el 15M como Brutus respecto de César. Una izquierda capaz de ofrecer la embajada en Chile, para quitarla de enmedio tras haberla vetado, a Irene Montero, la exministra de Igualdad más reconocida globalmente que haya tenido España jamás.

Si algo deberíamos saber ya es que aliarse con la indecencia solo conduce al fracaso y el desencanto. Si Pedro Sánchez hace de sus incoherencias y contradicciones un valor pragmático para mantenerse en el poder, Yolanda Díaz convierte las suyas en dinamita bajo los pies de la izquierda, justo cuando más necesitamos una izquierda legitimada por sus objetivos y sus acciones. Con la que está cayendo en el mundo, en lugar de levantar la cabeza y mirar la paronámica, como hace Podemos, hay una izquierda en España que la baja interesada solo en la loseta que pisa. Sumar va camino de IU.

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miércoles, 24 de enero de 2024

El Mar Rojo en el parlamento de España

El presidente del Gobierno Pedro Sánchez, interviene durante la sesión extraordinaria del Congreso, en el Palacio del Senado, a 18 de enero de 2024, en Madrid (España). El Congreso de los Diputados aprueba hoy la iniciativa impulsada por el PP y el PSOE para reformar el artículo 49 de la Constitución y eliminar el término "disminuido" para sustituirlo por "persona con discapacidad". La tramitación del texto se ha llevado a cabo por el procedimiento de lectura única, sin pasar por ponencia ni comisión, y sin que se acepten cambios en otros artículos de la Constitución. Esta modificación es la primera de contenido social desde la entrada en vigor del texto constitucional, elimina el término "disminuido".,Image: 838352305, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Pictured: PEDRO SÁNCHEZ, Credit line: Eduardo Parra / Europa Press / ContactoPhoto

Mientras los ricos capitalistas del mundo se coordinan en Davos para seguir enriqueciéndose con la economía del expolio, mientras los fondos buitre afinan sus relaciones con los poderes políticos de los estados occidentales para mantener su dominio sobre los recursos planetarios y los bienes de primera necesidad, mientras la Sexta Flota y la OTAN despliegan su fuerza en el mundo para controlar los flujos de materias primas y mercancías, mientras la Reserva Federal, el FMI, y el Banco Central Europeo condicionan la vida de los pueblos con la financiarización de la economía, mientras los EE.UU y la UE fomentan la guerra de Ucrania y consienten el genocidio del pueblo palestino a manos del gobierno de Israel, mientras el calentamiento global avanza hacia la irreversibilidad y el planeta se convierte en un estercolero invivible, mientras todo eso ocurre, no surge por la izquierda a nivel global un movimiento coordinado que se enfrente, si quiera ideológicamente, a los poderes referidos.

En España, lo más grave que se viene encima, con consecuencias imprevisibles, es la voluntad del gobierno de Pedro Sánchez de meter a España en el bloque militar de apoyo a Israel. Un bloque militar liderado por el gobierno estadounidense de Joe Biden, patrocinado por el gobierno británico ultraliberal de Rishi Sunak, junto al gobierno alemán del SPD y Los Verdes (Die Grunen). La “excusa” será la previsible afección económica en términos de crecimiento e inflación en Europa y, consiguientemente, la crisis económica que puede desatarse en el continente con graves derivadas sociales. Una excusa farsa cuando no se defienden y aplican políticas de izquierdas.

La falta de coordinación a nivel global de las izquierdas, es también descoordinación en el conjunto de la izquierda plurinacional que invistió a Pedro Sánchez para afrontar los debates clave con una mínima cohesión estratégica. Lo hemos visto en la ratificación o no de los reales decreto ley ómnibus, anticrisis y de protección del desempleo de la pasada semana. Una estrategia coordinada entre BNG, EH Bildu, ERC y Podemos, pactando previamente los límites y los avances para los que se van a usar los diecinueve votos del conjunto, mejoraría mucho los resultados y limitaría el campo de acción de Pedro Sánchez por el flanco derecho.

Esa estrategia coordinada es imprescindible para evitar que España se integre militarmente en la operación “Guardián de la Prosperidad” promovida por el gobierno de Joe Biden. No valen los eufemismos ni la ocultación de la verdad mediante trucos nominativos como el de enviar al Mar Rojo “oficiales de enlace”. El PSOE ya dijo “OTAN de entrada no” e introdujo a España en la estructura militar de la OTAN, a pesar de que la propia pregunta del referéndum celebrado en 1986 lo prohibía expresamente. Participar de manera activa en la guerra declarada en el estrecho de Bad-el-Manded para proteger los intereses genocidas de Israel y el tráfico de mercancías y graneles fósiles por el Mar Rojo y el Canal de Suez, es participar en el genocidio del pueblo palestino.

José María Aznar nos metió en la guerra de Irak, en contra de la opinión de más del 90% del electorado. Pedro Sánchez no puede meternos en una guerra de mayor impacto global sin la aprobación del parlamento. El bloque de izquierdas debe exigir la aplicación del artículo 4.2 de la Ley Orgánica 5/2005 de 17 de noviembre de la Defensa Nacional, promovida por José Luis Rodríguez Zapatero poco después de ganar sus primeras elecciones y formar gobierno tras el atentado terrorista en Madrid del 11 de marzo de 2004. Para evitarlo, al menos intentarlo, es preciso que el bloque de izquierdas con representación parlamentaria actúe coordinadamente y advierta de los límites legislativos que impondrá al gobierno de Pedro Sánchez si no lleva al parlamento la decisión sobre la participación de España en la operación “Guardián de la prosperidad”.

El asunto es muy serio, el más serio de todos los que estamos viviendo, Sánchez no puede meter a España en una guerra que se construye sobre el genocidio del pueblo palestino. El bloque de izquierdas debe dejar muy claras sus posiciones pacifistas y contra el imperialismo de los EE.UU en una acción estratégica de conjunto, llevar el Mar Rojo al lugar de la soberanía popular, sin miedos y sin admitir chantaje alguno. Forzar a Pedro Sánchez a votar en el parlamento sobre participación de España en la fuerza militar desplegada en el Mar Rojo es un determinante de legislatura del tamaño de la ley de amnistía.

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domingo, 14 de enero de 2024

Aquí no hemos venido a rogar

(I-D) El ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Justicia, Félix Bolaños; la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, y la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, durante el pleno del Congreso de los Diputados, en el Palacio del Senado, a 10 de enero de 2024, en Madrid (España). El Pleno del Congreso, en su primera reunión del año, debate y vota los objetivos de estabilidad presupuestaria y de deuda pública para el conjunto de las administraciones, un primer paso en la tramitación de los Presupuestos Generales de 2024. El Gobierno de coalición cuenta con apoyos,Image: 835806927, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Pictured: MARIA JESÚS MONTERO,YOLANDA DÍAZ,FÉLIX BOLAÑOS, Credit line: Alejandro Martínez Vélez / Europa Press / ContactoPhoto

Ayer de los tres reales decreto ley que el gobierno estaba obligado a llevar a la cámara baja para su aprobación o devolución, se aprobaron dos de ellos, el ómnibus de funcionamiento de la justicia, al que Junts se oponía duramente pero que in extremis, fruto de un acuerdo relevante, dejó pasar retirándose de la votación, y el decreto ley de medidas anticrisis, negociado sobre la bocina al alza con Podemos, al ceder el PSOE prohibir los desahucios hipotecarios hasta 2028 y convertirlo en proyecto de ley enmendable en el plazo de seis meses para intentar introducir mejoras como la limitación de la subida de los alquileres.

Por contra, el real decreto ley sobre los subsidios que abanderaba la vicepresidenta segunda del gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, salió derrotado con el voto en contra de Podemos, ante la incapacidad de la titular del ministerio de reconocer que contenía el recorte de las cotizaciones a la seguridad social de los parados de larga duración mayores de 52 años.

Para alguna izquierda es más importante la sacrosanta unidad que la consecución efectiva de derechos para las mayorías. El paño de la mesa camilla de la unidad se teje con el candor de la ingenuidad de muchos y el interés del braserito de pocos. Ni ingenuidad ni intereses personales sirven para defender la democracia. La sacrosanta unidad de la izquierda opera en sinergia con las posiciones reaccionarias de quienes rezan a la sacrosanta unidad de España, y se alía con el freno del motor del progreso para desgastar las zapatas y que del metal de los discos salten chispas de rabia.

La izquierda que irrumpió como partido en las europeas de 2014 no vino a rogar. Contra la tempestad de las togas y las tertulias bien pagadas, Podemos dejó cultivado un territorio fértil para seguir avanzando. Con generosidad, en la primavera de 2021, entregó los aperos, la cosecha y el predio a la voz gubernamental que creía que más podía hacer para dar continuidad y éxito a la empresa. Ese era el cometido de Yolanda Díaz. Lo incumplió. La generosidad se achicharró bajo una mesa camilla de partidos.

El gobierno aprobó en noviembre tres reales decreto ley con una baraja de medidas de afección social, económica y jurídica. Una técnica legislativa de urgencia que ha de ser ratificada en el pleno del Congreso. Lo hizo sin conversaciones previas con las fuerzas políticas que lo sustentan. Como si los últimos resultados electorales no existiesen. Como si el gobierno no necesitase energía democrática para moverse.

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, se equivoca, como le demostraron ayer Junts y Podemos, si cree que tras su investidura no va a precisar apoyos parlamentarios del conjunto del bloque democrático. El presidente del gobierno se equivoca si cree que la geometría variable va a ser útil con un PP trumpificado a la espera de elecciones en Galicia, Euskadi, Europa y, quién sabe, Cataluña. Pedro Sánchez y Yolanda Díaz se han equivocado a lo grande al llamar a las puertas del Partido Popular para suplir la necesidad de los apoyos de Junts y Podemos, no solo entregando a Feijóo y Ayuso armas para atizar al gobierno, también poniendo en riesgo los apoyos de ERC y EH Bildu que hubiesen visto sus votos alineados con la mayor porción alícuota del bloque reaccionario españolista.

Por otro lado, la beligerancia de Sumar contra las posiciones negociadoras de Podemos, ha demostrado que el PSOE usa la coalición de la vicepresidenta Díaz como avanzadilla mercenaria de las intenciones de Pedro Sánchez. Los liderazgos de Sumar, apoyados por cohortes tertulianas, han protagonizado los mayores ataques a Podemos por querer negociar su sí a los reales decretos ley, denunciando la existencia en los mismos de recortes, retrocesos y riesgos. Las tres erres que alimentan la política del desencanto

Lo que se ha demostrado en las votaciones de los reales decreto ley es que hay una izquierda que no ha venido a rogar, que Pedro Sánchez ha de tejer los pactos con sus apoyos de investidura sin soberbia y que Sumar, la gran derrotada de ayer, ha venido para acoplarse, si es preciso, al lado derecho del PSOE, queriendo o sin querer.

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