jueves, 13 de junio de 2024

Dejen la unidad, no toca

sumar

Los resultados de las elecciones europeas ha dibujado el estado electoral izquierda no independentista. Tres representantes en el parlamento europeo para la coalición Sumar, y dos para Podemos, indican un punto de inflexión en la hegemonía del espacio. Descuenten al PSOE del calificativo izquierda, Pedro Sánchez es zurdo solo por comparación con las fuerzas a su derecha. Sumar es un muerto viviente y Podemos un muerto redivivo. No es que lo diga la gente de Podemos, es que lo dice el mismo clamor mediático y tertuliano que hasta hace un mes lo daba por muerto.

Pedro Sánchez ha demostrado ser un maestro de las cuatro palabritas finas. Si sigue con las cartas pronto podrá publicar en Planeta, prologado por Antonio García Ferreras, un compendio de misivas titulado Epistolario de supervivencia. La primera nos cogió por sorpresa. Incautos, algunos creímos que el presidente del Manual de resistencia tenía humanidad. La segunda trajo la chanza. La intención bipartidista del ecosistema mediático con sede en Madrid DF, con la ayuda del juez Peinado, convirtió la campaña electoral en Begoña sí o Begoña no. Eso permitió a Sánchez deslizar sobrevolar por encima de los tanques apostados en el jardín de Borrell y de la ignominia del genocidio contra el pueblo palestino.

Las elecciones europeas han debilitado a la socialdemócratas, liberales y Verdes. El grupo Socialistas y Demócratas ha perdido diecinueve escaños de los ciento treinta y cinco que tenía, los liberales veintinueve de ciento ocho, y el grupo Verdes/ALE, el más damnificado, veintiuno de setenta y cuatro. Fiel reflejo del entreguismo del gobierno Alemán, formado por esas tres fuerzas políticas, al imperio americano y la infamia sionista.

Verdes/Alianza Libre Europea incluye a partidos ecologistas y a partidos de corte soberanista, como ERC, Bildu o BNG, o de corte territorial como Compromís o Els Comuns. El batacazo electoral de este grupo, que en tiempos de guerra, genocidio  y grave calentamiento global tiene importantes componentes que han traicionado al pacifismo y la ecología política, debería hacer pensar a los partidos nacionalistas de izquierdas del estado español en abandonar su compañía y unirse al grupo de la izquierda europea, The Left, en el que se integra Podemos.

Cuando la guerra entra por la puerta, la justicia social, la territorial y la ambiental saltan por la ventana. El consenso bélico ha arrojado al pacto verde europeo a las aguas del mar del norte. Alemania, con la Unión Europea, arrodillada ante el complejo militar industrial y fósil estadounidense, no chistó con el reventón de los Nord Stream. Con este escenario, la izquierda que ha fracasado en Sumar parece empeñada en el erre que erre de la unidad, un debate cómodo que, a más de dos años vista de un nuevo ciclo electoral, no tiene sentido ni táctico ni estratégico. Un debate que es cortina de humo para abordar lo importante, la oposición al régimen de guerra y la arquitectura de cimientos y ferralla para sostener un cambio cultural republicano y plurinacional.

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sábado, 1 de junio de 2024

Lo quieren todo todo el tiempo – 3 de 3

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez (i), y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski (d), se saludan a su llegada al Palacio Mariinski, a 23 de febrero de 2023, en Kiev (Ucrania). Pedro Sánchez ha visitado hoy las huellas que ha dejado la guerra en las localidades de Bucha e Irpin, situadas en las afueras de Kiev, durante el viaje que ha llevado a cabo hoy a Ucrania. Este es su segundo viaje a Ucrania en menos de un año y justo el día previo a que se cumpla el primer aniversario del comienzo de la invasión rusa, iniciada el 24 de febrero de 2022.
23 FEBRERO 2023;KIEV;UCRANIA;INVASIÓN RUSA
David Melero / Europa Press
(Foto de ARCHIVO)
23/2/2023

Tras la primera fase de financiarización, privatizaciones y desindustrialización, la segunda de acumulación de poder en el gobierno central, concentración bancaria, precarización laboral, privatizaciones e irrupción de los fondos buitres apropiándose del mercado de la vivienda y los servicios públicos, estamos en la tercera. El sistema capitalista lo quiere todo todo el tiempo. El capitalismo occidental necesita apropiarse por completo del estado, de todo los social, porque ya no puede competir con China o los BRICS en el modelo que el mismo a propiciado.

Su manijero en España, el bloque reaccionario, ya no puede permitir que el PSOE ocupe el poder siquiera por tiempos cortos, pretenden expulsarlo del consenso de régimen, dejarlo al margen solo para que esté en la oposición de manera permanente. Ayuso es Milei, Feijóo su consorte. El PSOE es Sergio Massa, ni puedo ni quiero. La violencia política, toda vez que Podemos ha sido expulsado del gobierno queda dirigida contra Pedro Sánchez enviando la señal de que el PSOE puede ser oposición, pero nunca a partir de ahora ejercer el gobierno. Lo quieren todo todo el tiempo. El bloque reaccionario necesita el miedo para poder cumplir con la necesidad neoliberal de expropiar derechos públicos a las clases medias y populares, también los del pequeño y mediano empresariado. Por eso ya no oculta su brutalidad contra todo, incluida la socialdemocracia liberal que ha actuado de máscara democrática.

Lo quieren todo todo el tiempo. El régimen de guerra, que alimenta el propio Pedro Sánchez con su posición otanista y sin atreverse a actuar contra el estado genocida de Israel, es el medio ambiente en el que el bloque reaccionario actúa contra la democracia. En esta tercera fase del neoliberalismo las socialdemocracias liberales son prescindibles, por eso Ursula von der Leyen echa el guiño a la ultraderecha en Europa, por eso Joe Biden ya no puede ni siquiera parecer progresista, por eso el PSOE está siendo expulsado del consenso de régimen del 78 aunque se resista a ser expulsado y siga pidiendo al PP pactos de estado.

Sorprende que los sindicatos CC.OO y UGT, Sumar y lo que se ha dado en llamar mundo de la cultura, junto con la línea editorial de algunos medios de la progresía rogara a Pedro Sánchez que no se fuese sin pedirle nada a cambio. Añoran un pasado que no va a volver. Sostener la farsa de un presidente del Gobierno que, tras denunciar la existencia de la máquina del fango en la democracia española, vuelva para quedarse diciendo que quiere abrir un debate público para liderar un proceso de regeneración democrática, sin proponer una sola medida para hacerlo no puede durar mucho tiempo. El neoliberalismo, en España el bloque reaccionario, lo quiere todo todo el tiempo.

El bloque reaccionario, agente español de la tercera fase del capitalismo neoliberal, no va a parar. El PSOE no podrá sostener la farsa de su papel desde la transición. Para evitarlo no tiene más remedio que asumir su expulsión del consenso de régimen del 78 y actuar legislativamente con el bloque democrático, el de investidura. No quiere hacerlo. Hay una batería de medidas que el bloque de investidura, que es el que tiene el apoyo electoral, debe forzarlo a afrontar. La renovación urgente del cinco años caducado CGPJ sin la participación del Partido Popular, la derogación de la Ley Mordaza, una ley de medios que garantice el derecho constitucional a una información veraz, la persecución penal de las cloacas, la prevaricación judicial y el lawfare mediático, la reducción del tiempo de la Ley de Secretos Oficiales, el acceso sin sesgo de clase a la carrera judicial, por ejemplo, además de afrontar de una vez por todas la garantía del derecho básico a una vivienda digna. Sí que se puede.

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¡Dejad las armas y regresad a la ciudadela!

March 8, 2024, Madrid, Madrid, Spain: On International Women's Day, the 8M Commission of the Spanish capital has called for a macro demonstration that has toured the streets of the city center, from Atocha to Plaza de Colón, under the slogan ''It's over.'' "Patriarchy, genocides, privileges... Feminists shout: It's over. Our world is another.".According to the organization, half a million people have participated in the protest.,Image: 855100234, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Credit line: Victoria Herranz / Zuma Press / ContactoPhoto

El bipartidismo monárquico representado por Koldo, el compadre de Ábalos, y Alberto, el novio de Ayuso, que no son iguales pero son los mismo, expele a diario el hedor de los pantanos, mezcla explosiva y corrosiva, compuesta de gas metano y ácido sulfhídrico. Se produce en ausencia de oxígeno. Las voces de los dos partidos, con Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo de tenores protagonistas, teatralizan sin sonrojo la política del “y tu más” sin importarle en absoluto las vidas de la gente. El Congreso, el Senado, sus ruedas de prensa y su prensa carecen de sistemas de ventilación.

El PSOE, mientras arremete contra la corrupción sistémica del Partido Popular, ha decidido alistarnos a la guerra en Europa, en contra de la opinión mayoritaria del electorado español, direccionando los recursos públicos hacia una economía de y para la muerte. Miente y engaña, el Ministerio de Defensa ha vuelto a aprobar una compra de armamento a Israel, acusado de genocidio ante el Tribunal Internacional de Justicia, de sistemas de misiles “probados en combate”, como informa El Salto, por valor de 207 millones. Repugnante.

El PP, mientras debilita los servicios públicos y liquida derechos de ciudadanía en las comunidades autónomas donde gobierna, está obsesionado en tomar el poder del estado violentando la ley y el sistema judicial que domina, para ampliar el espacio en el que practicar el latrocinio, seguir robando, recortando, regalando lo público a los suyos, los dueños del capital, y seguir apoyando el genocidio del pueblo palestino como hace Pedro Sánchez.

La casa roja es un poemario de Juan Carlos Mestre, premio nacional de poesía a la mejor obra publicada en 2008. En él hay un poema hermoso y triste, dice así:

Queridos compañeros carpinteros y ebanistas,

yo les traigo el saludo solidario de los metafísicos.

También para nosotros la situación se ha hecho insostenible,

los afiliados se niegan a seguir pagando cuotas.

A partir de este momento la lírica no existe,

con el permiso de ustedes la poesía

ha decidido dar por terminadas sus funciones este invierno.

No lo tomen a mal,

pero aún quisiéramos pedirles una cosa,

mis viejos camaradas amigos de los árboles

acuérdense de nosotros cuando canten La Internacional.

También hay un poema simpático y esperanzado, se titula Lysístrata en Copenhague:

Hace por lo menos dos mil años que ocurrió la guerra del Peloponeso.

Una tristeza como otra cualquiera que dejó a Atenas sin hombres.

Sólo se veían mujeres por las calles, mujeres en el teatro, mujeres en el supermercado.

Una de ellas se llamaba Lysístrata, algo melancólica y propicia al escándalo.

El caso es que estaba hasta la coronilla, rodeada de perrillos y ancianos.

Los atletas caían en el combate, los amantes no regresaban de la oscura batalla.

La muerte, sollozaba Lysístrata, no es la mejor ocurrencia de los ciudadanos clásicos.

Una noche tuvo un sueño y se lo contó a las viudas de Atenas.

Se enfrentó a los arqueros, se enfrentó a los magistrados, se enfrentaron a los cobardes.

¡Por Diana de Táuride! ¡Dejad las armas y regresad a la ciudadela!

Los hombres hicieron caso por la cuenta que les corría, y triunfaron las asambleístas.

¡Venus nos asista! Exclamaban al arrojarse en sus brazos los de la opción a, que representa a la juventud.

¡Por todas las diosas! Invocaban por un asunto de método los de la opción b, al contemplar la desnudez de su amor.

Hace por lo menos dos mil años que ocurrió la guerra del Peloponeso.

Como ya suponía Lysístrata, a falta de un buen final,

hoy concluye en Copenhague esta historia.

En Copenhague se proclamó durante la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas de 1910 el Día internacional de la Mujer en homenaje a los movimientos por los derechos de la mujer, y para tratar de lograr el sufragio femenino universal. A eso alude el poeta. Una historia concluye y otra comienza.

La casa roja, que un día fue patria, está llamada a ser matria. Mientras carpinteros y ebanistas han desvencijado la casa roja del socialismo, una ideología llamada feminismo, aglutina todas las luchas por la libertad para rehabilitarla. El feminismo está dando cobijo al pacifismo, al socialismo, al ecologismo y, en España, debería integrar al federalismo plurinacional, las desigualdades no son solo de clase y de género, también son territoriales. La Lysístrata que estamos llamados a apoyar nos está gritando: ¡Dejad las armas y regresad a la ciudadela!

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viernes, 24 de mayo de 2024

Operación Irene Monrero

irene-montero

En junio de 2023, una vez conformadas las listas de Sumar para las elecciones generales del 23 de julio de ese mismo año, en un artículo publicado en Canal Red titulado Votar por Irene Montero escribí esto: “Excluir a la mejor ministra feminista, progresista y de izquierdas de todos los tiempos, de un puesto relevante en las listas electorales, es una carga de plomo en la mochila de Yolanda Díaz.

El último paso que Pedro Sánchez y Yolanda Díaz dieron para derribar a Irene Montero fue vetarla para que no estuviese en la candidatura de Sumar. El objetivo central del tándem Sánchez/Díaz era reducir Podemos a cenizas. Para Sánchez el fin era laminar la capacidad de presión por la izquierda de Podemos, para Díaz volver a ocupar un sillón a la siniestra del PSOE como detergente de sus posiciones de derechas en materia económica, y hasta de ultraderecha en materia de política belicista internacional.

El primer paso que Pedro Sánchez y Yolanda Díaz dieron para derribar a Irene Montero, lo que llamé Operación derribar a Irene Montero, fue aliarse, por activa el primero y por pasiva la segunda, con el contador de violadores de Antonio García Ferreras y la Sexta, con la judicatura más facha y con la misma prensa basura que ahora alimenta el lawfare contra Begoña Gómez, la mujer de Pedro Sánchez. Tras esa alianza con la maquinaria del fango, El PSOE reformó con el PP la ley del solo sí es sí del ministerio de Igualdad que había aprobado con la supervisión técnica del ministerio de Justicia en manos del PSOE.

Tanto Yolanda Díaz como el PSOE representan la tradición acomodada socioliberal, incapaz de plantear avances estructurales de calado. Sus disfraces visten de democracia las zonas más oscuras del régimen del 78. Un gobierno con el PSOE en el que la izquierda no hace ruido es un gobierno muerto para la democracia. Un gobierno en el que el PSOE intenta legislar para y con la derecha, como en la ley sobre la prostitución o la reforma de la ley del suelo.

Las gentes de izquierdas que de buena fe creímos que el proyecto Sumar había llegado de verdad para sumar, en lugar de para destruir al motor que había logrado llevar a la izquierda al gobierno de España, debemos en las elecciones europeas volcar nuestro esfuerzo en mejorar las prestaciones del velero Podemos, soplar para hinchar sus velas. Volver a las andadas.

Desde luego, las razones son de programa. Pero el blanco del papel aguanta todo lo que en negro se escriba. Formar parte con nuestro voto de la Operación Irene Montero, es apoyar a una izquierda que se ha mostrado leal con sus acuerdos, generosa con sus aliados, ruidosa en sus reivindicaciones y comprometida de verdad con la democracia, con los derechos de las mayorías y de los pueblos de España. Una izquierda, feminista y pacifista, demostradamente fiable.

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lunes, 20 de mayo de 2024

Bloque reaccionario, régimen de guerra y farsa del PSOE

 Pedro Sánchez junto a Salvador Illa, en una imagen reciente del PSOE.

Lo quieren todo todo el tiempo

Sostengo en este artículo que la forma en que el capitalismo global asume su acción política en España es el lawfare orientado por el bloque reaccionario. Sostengo que vivimos en la tercera fase del neoliberalismo, una huida hacia delante más brutal que las anteriores. Sostengo que en España, debilitado Podemos, el partido que rompió el consenso de régimen del que participaron PSOE, PCE, PSUC, CiU y PNV, la acción del bloque reaccionario va dirigida a expulsar por la fuerza al PSOE como pilar del régimen del 78. Sostengo que el bloque reaccionario pretende una involución antidemocrática de acuerdo con las necesidades de supervivencia del capitalismo occidental para la que la socialdemocracia liberal estorba.

El bloque reaccionario ya no necesita al PSOE porque necesita todo todo el tiempo. La socialdemocracia liberal surgida en Europa tras la segunda guerra mundial es prescindible para el capitalismo global. En España no necesita al pilar sobre el que en la transición se construyó la ficción de que España era una democracia plena. La dependencia de Pedro Sánchez para mantener el poder en el gobierno, como hizo con Podemos tras las repetición electoral de diciembre de 2019 o con Junts tras la últimas de julio de 2023, produce el temor de que acabe por romper los candados que cierran la posibilidad de una auténtica profundización democrática de carácter republicano.

El amago veraz de Pedro Sánchez para irse, al comprobar que no podía seguir sin situarse judicialmente como pieza de caza mayor para el bloque reaccionario, dejaba al PSOE al albur de una sucesión interna y presidencial incierta. Saltaron todas las alarmas en el interior del partido que ha lavado siempre la imagen de la monarquía heredera del franquismo.

El régimen de guerra es el ambiente en el que se instala la violencia mediática, judicial y política como estrategia del capitalismo para quedarse con todo todo el tiempo. En España el ejecutor de esa violencia que atenta contra la democracia es el bloque reaccionario que subvierte los resultados electorales calificando a los gobiernos de Sánchez de ilegítimos o ilegales.

El bloque reaccionario está formado por monarquía, derecha ultra y ultraderecha, CGPJ y multitud de medios de comunicación entre los que los principales son Atresmedia y Mediaset, con la colaboración especial, según el momento, del grupo PRISA. Hasta el miércoles 24 de abril cuando Pedro Sánchez hace pública su inquietante carta de amor, el PSOE fue beneficiario de ese lawfare. Lo usó en asociación con SUMAR para intentar liquidar a Podemos. El ejemplo más paradigmático es la operación conjunta de acoso y veto a Irene Montero.

Viniendo de donde venimos, un lawfare implacable contra multitud de actores sociales, culturales y políticos entre los que destacan Podemos y los partidos independentistas catalanes, parece mentira que la movilización de UGT, CC.OO y el llamado mundo de la cultura, celebrada el domingo 28 de abril, para rogar a Pedro Sánchez que se quedase, se hiciese sin exigirle condición concreta alguna. Si el bloque reaccionario lo quiere todo todo el tiempo, habrían de pedirle al presidente del gobierno que concrete medidas urgentes para confrontar con la manifiesta intención de involución totalitaria.

Régimen de guerra y bloque reaccionario

El régimen de guerra, apropiándome de la descriptiva expresión de Raúl Sánchez Cedillo, supone la tercera fase del neoliberalismo, una fase en la que el capitalismo occidental busca el control total del planeta y sus recursos. Por eso la OTAN declaró a China desafío sistémico. Por eso el pressing sobre Rusia para que Ucrania formase parte de la OTAN tuvo como consecuencia la guerra en Ucrania. Por eso la ayuda directa a Israel para sostener su posición de gendarme nuclear en oriente medio. Por eso Ursula von der Layen mira a la ultraderecha para conformar el próximo Consejo Europeo tras las elecciones de junio.

El PSOE es en España el baluarte del régimen de guerra, como se encarga de hacernos ver la ministra de Defensa, Margarita Robles. Al tiempo que está atado al régimen de guerra pretende, de un lado, seguir negociando con el bloque de poder heredero del franquismo incrustado en la CE del 78 y, de otro, como descubre el ministro Óscar Puente en su tuit de apoyo al fondo buitre Blackrock, ser dócil con los representantes del capitalismo occidental que se están quedando con todo.

En la primera fase del neoliberalismo, con la llegada al poder en el mundo anglosajón de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, éste resuelve su crisis ecosistémica, encarecimiento de materias primas y petróleo, con una huida hacia la especulación financiera, desplazando la fábrica a países asiáticos e instalando la guerra Irán-Irak en Oriente Medio. Comienza en Europa la precarización intensiva del trabajo. El PCE y el PSOE firman en 1977 los pactos de la Moncloa con el bloque procedente del franquismo. Pocos años después Felipe González nos mete en la OTAN, comienza la liquidación de la industria, la especialización de la economía en la construcción y el turismo, y los procesos de liberalización de banca y empresas públicas.

Consecuencia de ese primer neoliberalismo es la crisis económica global de 2008. El valor acumulado en las bolsas se quedó con los pies colgando ante el valor real de los productos sobre los que se soportaba la ficción especulativa. El capital occidental jugó en el casino de las bolsas mientras la fábrica se desplazó a China. Los estados delegaron la innovación al emprendimiento, incapaz de competir con la primera división asiática. Se sientan las bases socioeconómicas para la aparición del trumpismo global del que Ayuso y Feijóo son sus representantes en España.

La crisis de 2008 se afronta en España con la reforma bipartidista del artículo 135 de la CE que garantiza el rescate a la banca. José Luís Rodríguez Zapatero, PSOE, era presidente del gobierno. Llegó una crisis social brutal. Triunfó la derecha comandada por Mariano Rajoy, se rescató la banca sin contrapartidas. Se instaló la ley mordaza para criminalizar la protesta. El nacionalismo catalán de CiU intentó escapar, acosado por su propia corrupción, por la vía del independentismo. Irrumpió con fuerza Podemos, abdicó Juan Carlos I, la banca montó Ciudadanos, el Podemos de derechas. 

Llegó Vox como fragmento neofascista del Partido Popular impulsado por el a por ellos de Felipe VI. Se aplicó el 155 a Cataluña con el apoyo de Pedro Sánchez. La “justicia” imputó por rebelión a los líderes del procés. Huyeron o fueron encarcelados. Comienza a lo bestia la violencia judicial, mediática y política contra los liderazgos de Podemos. El PSOE se mantiene como el actor fundamental del régimen para sostener la ficción de una democracia plena, y colabora de manera directa con el lawfare haciendo uso político y electoral contra Podemos y el independentismo.

El bloque reaccionario lo quiere todo todo el tiempo. Las consecuencias de lo narrado no han sido analizadas por quienes han formado o forman parte del conglomerado SUMAR, elemento central construido desde Moncloa con la batuta de Yolanda Díaz para reducir a cenizas a Podemos. Al igual que Pedro Sánchez y SUMAR ruegan al bloque reaccionario que los acepte democráticamente, CC.OO, UGT y el mundo de la cultura, rogaban el domingo 28 de abril a Pedro Sánchez que siguiese, sin exigirle contrapartida de acción alguna. Caben dos opciones, o no son conscientes que el neoliberalismo occidental ha iniciado la fase de destrucción de la democracia, lo quieren todo todo el tiempo, despreciando lo que queda de socialdemocracia liberal, o les puede el corto plazo viviendo en la ilusión óptica de que todo volverá a ser como antes.

La farsa del PSOE

Tras la primera fase de financiarización, privatizaciones y desindustrialización, la segunda de acumulación de poder en el gobierno central, concentración bancaria, precarización laboral, privatizaciones e irrupción de los fondos buitres apropiándose del mercado de la vivienda y los servicios públicos, estamos en la tercera. El sistema capitalista lo quiere todo todo el tiempo. El capitalismo occidental necesita apropiarse por completo del estado, de todo los social, porque ya no puede competir con China o los BRICS en el modelo que el mismo a propiciado.

Su manijero en España, el bloque reaccionario, ya no puede permitir que el PSOE ocupe el poder siquiera por tiempos cortos, pretenden expulsarlo del consenso de régimen, dejarlo al margen solo para que esté en la oposición de manera permanente. Ayuso es Miley, Feijóo su consorte. El PSOE es Sergio Massa, ni puedo ni quiero. La violencia política, toda vez que Podemos ha sido expulsado del gobierno queda dirigida contra Pedro Sánchez enviando la señal de que el PSOE puede ser oposición, pero nunca a partir de ahora ejercer el gobierno. Lo quieren todo todo el tiempo. El bloque reaccionario necesita el miedo para poder cumplir con la necesidad neoliberal de expropiar de derechos públicos a las clases medias y populares, también los del pequeño y mediano empresariado. Por eso ya no oculta su brutalidad contra todo, incluida la socialdemocracia liberal que ha actuado de máscara democrática.

Lo quieren todo todo el tiempo. El régimen de guerra, que alimenta el propio Pedro Sánchez con su posición otanista y sin atreverse a actuar contra el estado genocida de Israel, es el medio ambiente en el que el bloque reaccionario actúa contra la democracia. En esta tercera fase del neoliberalismo las socialdemocracias liberales son prescindibles, por eso Ursula von der Leyen echa el guiño a la ultraderecha en Europa, por eso Joe Biden ya no puede ni siquiera parecer progresista, por eso el PSOE está siendo expulsado del consenso de régimen del 78 aunque se resista a ser expulsado y siga pidiendo al PP pactos de estado.

Sorprende que los sindicatos CC.OO y UGT, SUMAR y lo que se ha dado en llamar mundo de la cultura, junto con la línea editorial de algunos medios de la progresía rogara a Pedro Sánchez que no se fuese sin pedirle nada a cambio. Añoran un pasado que no va a volver. Sostener la farsa de un presidente del Gobierno que, tras denunciar la existencia de la máquina del fango en la democracia española, vuelva para quedarse diciendo que quiere abrir un debate público para liderar un proceso de regeneración democrática, sin proponer una sola medida para hacerlo no puede durar mucho tiempo. El neoliberalismo, en España el bloque reaccionario, lo quiere todo todo el tiempo.

El bloque reaccionario, agente español de la tercera fase del capitalismo neoliberal, no va a parar. El PSOE no podrá sostener la farsa de su papel desde la transición. Para evitarlo no tiene más remedio que asumir su expulsión del consenso de régimen del 78 y actuar legislativamente con el bloque democrático, el de investidura. No quiere hacerlo. Hay una batería de medidas que el bloque de investidura, que es el que tiene el apoyo electoral, debe forzarlo a afrontar. La renovación urgente del cinco años caducado CGPJ sin la participación del Partido Popular, la derogación de la ley mordaza, una ley de medios que garantice el derecho constitucional a una información veraz, la persecución penal de las cloacas, la prevaricación judicial y el lawfare mediático, la reducción del tiempo de la ley de secretos oficiales, el acceso sin sesgo de clase a la carrera judicial, por ejemplo, además de afrontar de una vez por todas la garantía del derecho básico a una vivienda digna. Sí que se puede.

Publicado en La Voz del Sur 

jueves, 16 de mayo de 2024

A otra cosa mariposa

Un hombre tapado con la bandera independepentista de Cataluña en una concentración frente al Tribunal Supremo, donde se celebra el juicio del procés contra políticos independentistas catalanes.
12/02/2019, Independentismo, procés
Eduardo Parra / Europa Press
(Foto de ARCHIVO)
12/2/2019

El independentismo no es una ideología, es una opción legítima que puede devenir en creencia religiosa bajo la ilusión de alcanzar la tierra prometida. En el actual contexto global y europeo de régimen de guerra, con la ultraderecha creciendo, enfrentando a las poblaciones unas con otras y culpabilizando al diferente, al pobre, a la emigración o a las mujeres, y con la izquierda europea en situación de franca debilidad, parece que la estrategia adecuada pasa más por alimentar los perfiles de cooperación entre pueblos que los marcos independentistas. Bildu y BNG se comportan con demandas soberanistas sin agraviar a otros territorios del estado. Les va bien fomentando más el conflicto derecha-izquierda que la cuestión nacional.

El crecimiento del independentismo catalanista lo propulsó la fuga del pujolismo de las consecuencias socioeconómicas que la crisis manifestada en 2008 ponían al descubierto, al tiempo que se destapaba su propia corrupción interna en el marco del no nos representan del 15M de 2011. Al igual que en el resto de España, el movimiento de protesta que inició la repolitización de una sociedad adormecida por el soma del crédito, irrumpió también con fuerza en Barcelona.

El terreno para el destape del independentismo unilateral lo había abonado en 2010 un reaccionario Tribunal Constitucional que hizo trizas el estatuto catalán, aprobado en 2006, en contra de la posición del Partido Popular, siguiendo rigurosamente el procedimiento establecido en la CE. La vía de escape convergente, enunciada por Artur Mas, generó el marco de fortalecimiento electoral de ERC, único partido que siempre defendió la independencia republicana de Cataluña.

La vía unilateral fue la salida política de una Convergencia atrapada, como el bipartidismo de estado, por la protesta social dentro de la crisis metabólica del capitalismo global y la corrupción sistémica de un modelo que, como en toda España, había basado la economía en ladrillos, alquitrán y hormigón. El desplazamiento del debate territorial al conflicto independentista ha condicionado radicalmente la política española de los últimos dos lustros.

Las elecciones catalanas del pasado 23J han puesto fin a la vía unilateral. Cuando se dice que el procés ha terminado, lo que se está diciendo es que ha terminado la vía unilateral. Habría terminado mucho antes si la reacción de la monarquía, la judicatura y el resto del estado reaccionario profundo hubiese sido democrática y no represiva. El derecho a decidir tiene plena legitimidad democrática, como puede tenerla un acuerdo para su ejercicio. Aunque a muchos independentistas les pese esta afirmación, y aunque no lo reconozca el bipartidismo de régimen, el pueblo andaluz ha sido el único que lo ha ejercido, fue el 28 de febrero de 1980 cuando decidimos que éramos una nacionalidad histórica, una nación, como la que más según lo previsto en la CE.

La vía unilateral no tuvo nunca mayoría de votos, como han reflejado siempre las encuestas y las propios resultados electorales cuando las elecciones fueron planteadas por los independentismos catalanes como plebiscitarias. Fruto de la ley D´Hont y de la sobre representación de las provincias más soberanistas con poca población, los resultados arrojaban más escaños independentistas con menos votos que la suma de las opciones que no lo eran. Esto es un hecho matemático.

El procés ha terminado. Esto no quiere decir ni de lejos que haya terminado la cuestión territorial manifestada en todo el estado español de diferentes formas. El estado español tiene una clara y hermosa riqueza cultural y política que las izquierdas deben reconocer para la cooperación y el pacto entre pueblos, en lugar de para su enfrentamiento como hace, de una manera u otra el bipartidismo y las derechas catalana y vasca.

Tras las próximas elecciones europeas, las más importantes para la izquierda desde que España se incorporó a la UE, el debate territorial reaparecerá. Junts recuperará los asuntos de las balanzas fiscales, la ordinalidad y la soberanía fiscal. Son marcos de derechas porque buscan un pacto entre elites que mantenga la desigualdad inter e intra territorial. Si la izquierda plurinacional y las izquierdas soberanistas o independentistas los alimentan, están condenadas a retroceder en sus ámbitos prioritarios de acción.

Ni la izquierda de estado, ni las izquierdas soberanistas, ERC, Bildu o BNG, deberían caer en los debates del bipartidismo con PNV y Junts. Como decía Xavi Domenech en La Base del lunes 24 de julio bajo el epígrafe de “Cambio de ciclo en Cataluña”, la izquierda, al menos en mi opinión la que no está entregada al PSOE por la vía de Sumar, tiene que hacer una reflexión autocrítica de carácter estratégico, también la izquierda nacionalista catalana para que su barco nacionalista no lo dirija Junts.

Si se reconoce que el independentismo no es una ideología sino una opción, la alternativa por la izquierda es una opción federal/confederal que admita que, al igual que existe desigualdad de clase y de género, existen desigualdades territoriales inter e intra comunidades políticas. Las derechas nacionalistas que conniven con el bipartidismo de estado, PNV y más pronto que tarde, como afirma Pujol, la retornada convergencia en forma de Junts, querrán seguir sosteniendo su poder territorial engañando a sus pueblos, de los que también se aprovechan generando desigualdad interior, enfrentándolos con los del resto del estado, mientras pactan con PP y PSOE que nada cambie y que todo siga igual.

Publicado en Diario Red

 

sábado, 4 de mayo de 2024

Lo quieren todo todo el tiempo – 2 de 3

EP- Selección fotos  2022: El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden (i) y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), a su llegada a una rueda de prensa tras su reunión en el Palacio de La Moncloa, a 28 de junio de 2022, en Madrid (España). Joe Biden ha llegado a primera hora de la tarde a la base aérea de Torrejón de Ardoz en su avión Air Force One, para posteriormente coger su limusina presidencial y realizar todos los movimientos durante su visita a Madrid con motivo de la celebración de la cumbre de la OTAN los días 29 y 30 de junio. La cumbre coincide con el 40 aniversario de la adhesión de España a la Organización del Tratado del Atlántico Norte. El objetivo de Biden en la cumbre de la OTAN es reafirmar ‘’la fuerte relación bilateral’’ entre los dos países.
EUROPA PRESS/E. Parra. POOL / Europa Press
(Foto de ARCHIVO)
28/6/2022

El régimen de guerra, apropiándome de la descriptiva expresión de Raúl Sánchez Cedillo, supone la tercera fase del neoliberalismo, una fase en la que el capitalismo occidental busca el control total del planeta y sus recursos. Por eso la OTAN declaró a China desafío sistémico. Por eso el pressing sobre Rusia para que Ucrania formase parte de la OTAN tuvo como consecuencia la guerra en Ucrania. Por eso la ayuda directa a Israel para sostener su posición de gendarme nuclear en oriente medio. Por eso Ursula von der Leyen mira a la ultraderecha para conformar el próximo Consejo Europeo tras las elecciones de junio.

El PSOE es en España el baluarte del régimen de guerra, como se encarga de hacernos ver la ministra de Defensa, Margarita Robles. Al tiempo que está atado al régimen de guerra pretende, de un lado, seguir negociando con el bloque de poder heredero del franquismo incrustado en la CE del 78 y, de otro, como descubre el ministro Óscar Puente en su tuit de apoyo al fondo buitre Blackrock, ser dócil con los representantes del capitalismo occidental que se están quedando con todo.

En la primera fase del neoliberalismo, con la llegada al poder en el mundo anglosajón de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, éste resuelve su crisis ecosistémica, encarecimiento de materias primas y petróleo, con una huida hacia la especulación financiera, desplazando la fábrica a países asiáticos e instalando la guerra Irán-Irak en Oriente Medio. Comienza en Europa la precarización intensiva del trabajo. El PCE y el PSOE firman en 1977 los pactos de la Moncloa con el bloque procedente del franquismo. Pocos años después Felipe González nos mete en la OTAN, comienza la liquidación de la industria, la especialización de la economía en la construcción y el turismo, y los procesos de liberalización de banca y empresas públicas.

Consecuencia de ese primer neoliberalismo es la crisis económica global de 2008. El valor acumulado en las bolsas se quedó con los pies colgando ante el valor real de los productos sobre los que se soportaba la ficción especulativa. El capital occidental jugó en el casino de las bolsas mientras la fábrica se desplazó a China. Los estados delegaron la innovación al emprendimiento, incapaz de competir con la primera división asiática. Se sientan las bases socioeconómicas para la aparición del trumpismo global del que Ayuso y Feijóo son sus representantes en España.

La crisis de 2008 se afronta en España con la reforma bipartidista del artículo 135 de la CE que garantiza el rescate a la banca. José Luís Rodríguez Zapatero, PSOE, era presidente del gobierno. Llegó una crisis social brutal. Triunfó la derecha comandada por Mariano Rajoy, se rescató la banca sin contrapartidas. Se instaló la ley mordaza para criminalizar la protesta. El nacionalismo catalán de CiU intentó escapar, acosado por su propia corrupción, por la vía del independentismo. Irrumpió con fuerza Podemos, abdicó Juan Carlos I, la banca montó Ciudadanos, el Podemos de derechas.

Llegó VOX como fragmento neofascista del Partido Popular impulsado por el a por ellos de Felipe VI. Se aplicó el 155 a Cataluña con el apoyo de Pedro Sánchez. La “justicia” imputó por rebelión a los líderes del procés. Huyeron o fueron encarcelados. Comienza a lo bestia la violencia judicial, mediática y política contra los liderazgos de Podemos. El PSOE se mantiene como el actor fundamental del régimen para sostener la ficción de una democracia plena, y colabora de manera directa con el lawfare haciendo uso político y electoral contra Podemos y el independentismo.

El bloque reaccionario lo quiere todo todo el tiempo. Las consecuencias de lo narrado no han sido analizadas por quienes han formado o forman parte del conglomerado Sumar, elemento central construido desde Moncloa con la batuta de Yolanda Díaz para reducir a cenizas a Podemos. Al igual que Pedro Sánchez y Sumar ruegan al bloque reaccionario que los acepte democráticamente, CC.OO, UGT y el mundo de la cultura, rogaban el domingo 28 de abril a Pedro Sánchez que siguiese, sin exigirle contrapartida de acción alguna. Caben dos opciones, o no son conscientes que el neoliberalismo occidental ha iniciado la fase de destrucción de la democracia, lo quieren todo todo el tiempo, despreciando lo que queda de socialdemocracia liberal, o les puede el corto plazo viviendo en la ilusión óptica de que todo volverá a ser como antes.

Publicado en Diario Red

 

viernes, 3 de mayo de 2024

Lo quieren todo todo el tiempo – 1 de 3

 El Rey Felipe y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez a la salida del Premio 'Miguel de Cervantes' 2023 en el paraninfo de la Universidad de Alcalá, a 23 de abril de 2024, en Alcalá de Henares (España). El jurado le ha otorgado el premio a Luis Mateo Díez por “ser uno de los grandes narradores de la lengua castellana, heredero del espíritu cervantino, escritor frente a toda adversidad, creador de mundos y territorios imaginarios”.
FAMOSOS;ESCRITOR;REYES;REALEZA;LITERATURA
Antonio Gutiérrez / Europa Press
23/4/2024

Sostengo en este artículo, dividido en tres entregas para no hacerlo demasiado largo, que la forma en que el capitalismo global asume su acción política en España es el lawfare orientado por el bloque reaccionario. Sostengo que vivimos en la tercera fase del neoliberalismo, una huida hacia delante más brutal que las anteriores. Sostengo que en España, debilitado Podemos, el partido que rompió el consenso de régimen del que participaron PSOE, PCE, PSUC, CiU y PNV, la acción del bloque reaccionario va dirigida a expulsar por la fuerza al PSOE como pilar del régimen del 78. Sostengo que el bloque reaccionario pretende una involución antidemocrática de acuerdo con las necesidades de supervivencia del capitalismo occidental para la que la socialdemocracia liberal estorba.

El bloque reaccionario ya no necesita al PSOE porque necesita todo todo el tiempo. La socialdemocracia liberal surgida en Europa tras la segunda guerra mundial es prescindible para el capitalismo global. En España no necesita al pilar sobre el que en la transición se construyó la ficción de que España era una democracia plena. La dependencia de Pedro Sánchez para mantener el poder en el gobierno, como hizo con Podemos tras las repetición electoral de diciembre de 2019 o con Junts tras la últimas de julio de 2023, produce el temor de que acabe por romper los candados que cierran la posibilidad de una auténtica profundización democrática de carácter republicano.

El amago veraz de Pedro Sánchez para irse, al comprobar que no podía seguir sin situarse judicialmente como pieza de caza mayor para el bloque reaccionario, dejaba al PSOE al albur de una sucesión interna y presidencial incierta. Saltaron todas las alarmas en el interior del partido que ha lavado siempre la imagen de la monarquía heredera del franquismo.

El régimen de guerra es el ambiente en el que se instala la violencia mediática, judicial y política como estrategia del capitalismo para quedarse con todo todo el tiempo. En España el ejecutor de esa violencia que atenta contra la democracia es el bloque reaccionario que subvierte los resultados electorales calificando a los gobiernos de Sánchez de ilegítimos o ilegales.

El bloque reaccionario está formado por monarquía, derecha ultra y ultraderecha, CGPJ y multitud de medios de comunicación entre los que los principales son Atresmedia y Mediaset, con la colaboración especial, según el momento, del grupo PRISA. Hasta el miércoles 24 de abril cuando Pedro Sánchez hace pública su inquietante carta de amor, el PSOE fue beneficiario de ese lawfare. Lo usó en asociación con SUMAR para intentar liquidar a Podemos. El ejemplo más paradigmático es la operación conjunta de acoso y veto a Irene Montero.

Viniendo de donde venimos, un lawfare implacable contra multitud de actores sociales, culturales y políticos entre los que destacan Podemos y los partidos independentistas catalanes, parece mentira que la movilización de UGT, CC.OO y el llamado mundo de la cultura, celebrada el domingo 28 de abril, para rogar a Pedro Sánchez que se quedase, se hiciese sin exigirle condición concreta alguna. Si el bloque reaccionario lo quiere todo todo el tiempo, habrían de pedirle al presidente del gobierno que concrete medidas urgentes para confrontar con la manifiesta intención de involución totalitaria.

Publicado en Diario Red

viernes, 26 de abril de 2024

Pedro Sánchez no es un ciborg

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su rueda de prensa tras su reunión con el primer ministro del Reino de Noruega, Jonas Gahr Støre, en Oslo, a 12 de abril de 2024, en Oslo (Noruega). Los mandatarios de España y Noruega han plasmado en un comunicado conjunto su disposición a avalar al Estado palestino aunque el primer ministro escandinavo evita comprometerse con el calendario. Esta cita forma parte de la gira que Sánchez ha iniciado por Europa para impulsar el reconocimiento del Estado palestino. Además de Irlanda y Noruega, el presidente del Gobierno visitará Eslovenia y Bégica.
12 ABRIL 2024;SÁNCHEZ;VISITA;NORUEGA;OSLO;PALESTINA;VIAJE;INTERNACIONAL;PRESIDENTE;
Moncloa
12/4/2024

Bajo el aspecto ciborg de Pedro Sánchez se encuentra el alma humana. El autor de Manual de resistencia, con fama merecida de superviviente frío, inteligente y tenaz, con habilidades excepcionales para el cálculo político táctico, sufrió la tarde del pasado miércoles 24 de abril un ataque de humanidad. Su carta publicada en la red social X, lo expresa a la perfección. Es una epístola a la ciudadanía española escrita con el corazón. Razones tiene el corazón que la razón no entiende, aunque debiera.

Tras tener conocimiento el mismo miércoles por la mañana de que el juez Juan Carlos Peinado, de un juzgado de Madrid, ha abierto investigación por tráfico de influencias contra la mujer de su vida, Begoña Gómez, ante la denuncia de una asociación que lleva en el nombre la mentira, Manos Limpias, más reaccionaria que el fajín de Franco, aún dijo en el Congreso, instado apropiadamente por Gabriel Rufián, que aún creía en la justicia en España.

La denuncia como ya se ha publicado en multitud de medios se basa en recortes de prensa facha y en falsedades. La denuncia es el tipo de denuncias que han sufrido desde 2015 los liderazgos de Podemos, los independentistas y otros liderazgos  y activismos rompedores que no se han vendido a los poderes fácticos para seguir defendiendo los intereses de las mayorías. Alberto Rodríguez, Isa Serra, Juanma del Olmo, Victoria Rosell, Gara Santana, Mónica Oltra y, por supuesto Irene Montero y Pablo Iglesias o lo seis de Zaragoza, como ha recordado Ione Belarra, han sufrido el acoso infame de cloacas policiales, jueces, medios de comunicación, incluidos los de la progresía, así como de los partidos PP y Vox. Imputaciones falsas, pruebas falsas, condenas sin pruebas. Todo con tratamiento mediático, judicial y político sañudo durante años. Veinte causas de larga duración contra gentes Podemos han sido archivadas después de miles de horas de tertulias y titulares a toda página.

El mismo poder reaccionario, con nombre y apellidos para cada caso, va a por Pedro Sánchez sin temor alguno porque los resultados de su guerra jurídica contra Podemos son evidentes. Tras leer la humanidad de la carta del todavía presidente del gobierno no podemos por más que darle más valor personal y político si cabe a las gentes de Podemos que han aguantado porque sí merecía la pena. Es imposible no acordarse de la timidez con la que Pedro Sánchez, la parte socialista de su gobierno y su partido trataron el cerco durante meses a la casa de Pablo, Irene y sus hijos. Imposible no recordar la soledad de Irene e Ione en el congreso cuando Pedro Sánchez y, no lo olvidemos, Yolanda Díaz, se plegaron a reformar con el PP la recién aprobada ley del solo sí es sí para satisfacer las ansias machista de todo el bloque reaccionario. Yo no olvido.

La probabilidad de que Pedro Sánchez dimita es más alta que cualquiera de las otras dos opciones que se barajan, que presente una cuestión de confianza o que decida aguantar. El indicio más claro de que prefiere no aguantar ni presentar la moción de confianza es que no nombra por su nombre lo que le están haciendo, guerra judicial o lawfare. No se ha atrevido para no dejar esa huella en la huida. Sánchez es jugador de baloncesto. Ha pedido tiempo muerto. El daño a la familia es el límite personal de quien escribió manual de resistencia. Es el mismo límite de quienes son acosados por la mafia. Las gentes demócratas empatizamos, querríamos que esa empatía hubiese sido recíproca con las personas de Podemos y de otras organizaciones que han sufrido el lawfare.

Es el factor humano el que le ha llevado a plantearse la dimisión, no una operación táctica con pretensiones de brillantez. El tiempo lo necesita para evaluar las consecuencias de su decisión con su entorno político más próximo, pero será en el entorno personal en el que se decidirá. La decisión más probable, caso de que no estuviese decidido en el momento de escribir la carta, es la de irse. Si fuese la de plantar batalla habría llamado al asunto guerra judicial o lawfare, golpe de estado, y no un montaje “burdo”.

Si se va habrá de tener prevista su sucesión en el gobierno y en el partido. Si no se va habrá de plantar cara y no cabe otra que tejer una alianza con las fuerzas políticas que lo invistieron para la profundización democrática y la solución del problema judicial en España. Si decide presentar una cuestión de confianza, el bloque democrático debería exigirle al unísono un plan para la profundización democrática con unas cuantas medidas iniciales clave.

Cambiar la ley para renovar el CGPJ y renovarlo, acabar con la ley mordaza, elaborar una ley de medios para que el derecho a una información veraz consagrado en la CE se cumpla, o pensar en una ley para que quienes participen en campañas de violencia política, judicial y mediática, o sea en golpes a la democracia o al estado con lawfare sin base probatoria, sufran las consecuencias de sus actos de persecución y difamación.

Pedro Sánchez no es un ciborg, la defensa de la democracia no necesita ciborg, necesita en este momento que el bloque democrático, izquierdas plurinacionales, federalistas y soberanistas, sea consciente de que el bloque reaccionario está expulsando al PSOE de su consenso de régimen. Torpemente expulsan a su principal pilar, el que le otorga apariencia de demócratas. Lo quieren todo, de gobierno ilegítimo en la pasada legislatura con Podemos en el gobierno, han pasado a gobierno ilegal con motivo de la pactada ley de amnistía. Van a por Pedro Sánchez porque van a liquidar lo que de democracia queda. Si en el PSOE no lo ven ya, su ceguera nos costará mucho.

Publicado en Diario Red

 

martes, 23 de abril de 2024

Bildu o Elkarrekin Podemos

La misión de los nacionalismos burgueses vasco y catalán es hacer participar a los ricos catalanes y vascos del modelo bipartidista extractivo de capital económico, humano y ambiental, centralizado en Madrid. Si la patria de los nacionalismos burgueses vasco, catalán y español es el dinero, la patria de las izquierdas nacionalistas, soberanistas, federales y plurinacionales, habrían de ser los derechos.

Es falso que el viejo PNV haya sido alguna vez independentista. La representación política de la burguesía vasca ha utilizado su peso electoral para negociar bilateralmente con el bipartidismo de régimen, ora con el el PSOE otrora con el PP, con el objetivo de obtener su parte alícuota de la extracción de capital que el sistema monárquico centrado en Madrid ejecuta de las clases populares o medias de todo el estado, incluidas las clases populares de Madrid y Euskadi.

A las burguesías vasca y catalana les ha ido siempre muy bien en un permanente estado de tensión con el bipartidismo monárquico, representante, este último, del capital y del bloque de poder reaccionario afincado dentro de la M30. El nacionalismo burgués catalán y vasco, junto con el nacionalismo español, son en realidad la representación de un puñado de familias subalternas de otras extranjeras que se sientan en los consejos de administración de los fondos de inversión.

El procés es la huida hacia adelante de la derecha política catalanista, toda vez que estaba atrapada en la misma corrupción sistémica del bipartidismo monárquico (el tres per cent como mínimo), para zafarse de la presión de la calle, y enfocar el malestar popular hacia un objetivo que ocultase su culpabilidad en los daños sociales que la crisis del capitalismo global de 2008 provocaba también en Cataluña.

Fracasado el Procés, y sabiendo que al capitalismo global en modo régimen de guerra, interesa reducir los centros de poder para dominarlos con facilidad, la izquierda de estado plurinacional y las territoriales nacionalistas ajenas a Sumar, deberían explorar algún tipo de alianza estratégica que redujese el furor bélico del gobierno de España, achicando el espacio de las representaciones políticas de las burguesías vasca y catalana interesadas en el bipartidismo monárquico.

Tanto en Euskadi como en Cataluña, las izquierdas soberanistas están condicionadas por la existencia de burguesías propias que les condicionan las agendas territoriales. Si ERC crece en Cataluña gracias al marco del procés generado por CiU, Bildu, desparecida ETA, ve condicionado su crecimiento a hacer guiños al modelo extractivo de privilegios territoriales del PNV. Es por ello que en estas elecciones vascas Bildu ha buscado al PNV como socio de gobierno. Está por ver si finalmente esa maniobra, contra natura en el terreno de los derechos sociales, feministas y ambientales, induce finalmente a los indecisos a votar al original apoyo del bipartidismo monárquico, el PNV, o, como yo preferiría, a votar la propuesta de izquierda federalista que representa Elkarrekin Podemos.

Publicado en Diario Red

lunes, 22 de abril de 2024

Elecciones en Euskadi, diez ideas y un colorario desde Andalucía

 Imanol Pradales, junto a compañeros del PNV, tras ganar las elecciones vascas.

Como lectura desde la izquierda y desde Andalucía, aquí expongo diez ideas y un colorario sobre los resultados electorales en el País Vasco, más allá de la evidencia de que Euskadi presenta desde el comienzo del actual sistema democrático, sustentado sobre la CE del 78, un ecosistema electoral propio, y de que la suma de los nacionalismos soberanistas de derechas (PNV) y de izquierdas (Bildu) representa, tras las elecciones autonómicas del pasado 21A, un récord histórico de 54 representantes en el parlamento de Ajuria Enea sobre un total de 75 posibles.

1. El bipartidismo de régimen representado por PSOE y PP, y su alianza entre élites burguesas u oligárquicas mejora. El pacto PNV-PSOE en Euskadi y PSOE-PNV en España se solidifica. Pedro Sánchez pretenderá consolidar esta legislatura sin avances sociales, feministas o ambientales, reforzando la inversión bélica y la obediencia a los EE.UU, al tiempo que miente discursivamente en los marcos progresistas.

2.  Bildu atrapa el voto de Elkarrekin Podemos como voto útil para derrotar al PNV. Las dos experiencias electorales últimas en nacionalidades históricas, Galicia y Euskadi, muestran que cuando las izquierdas soberanistas territoriales reconducen su praxis suavizando su posición independentista reducen el campo de la izquierda con vocación de proyecto de estado. La operación de PRISA en la última semana de campaña, resucitando a ETA, ha evitado que Bildu coja voto del PSE imprescindible para derrotar al PNV. Además ha preparado el terreno de la continuidad del pacto de gobierno PNV/PSE a ojos del electorado español y vasco.

3.  Sumar es un azucarillo en disolución, sus resultados en Áraba una ilusión óptica. Como explica Enric Juliana, ha sido CC.OO quien ha facilitado el escaño testimonial en Araba vinculado al PCE. Podemos sigue pagando su modelo orgánico sin estructuración territorial heredero del errejonismo. Los círculos son bucles de humo sin fuerza para la intervención política.

4.  PNV y post convergentes (tras la amnistía se verá más claro) tienen dos referentes de estado, PP y PSOE para negociar los intereses de sus respectivas oligarquías a costa de los derechos de todos los pueblos del Estado, incluidos el vasco y el catalán. Ni Bildu ni ERC cuentan con esa ventaja posicional desde la izquierda soberanista. El PSOE y el PP siempre preferirán a los puntales perimetrales de derechas del régimen.

5. ERC y Bildu deberían tener una idea de España y una interlocución de estado que actúe sinérgicamente para avanzar hacia una república federal/confederal consecuencia de un pacto entre pueblos. Está pendiente la renovación del CGPJ y la derogación de la ley mordaza, Pedro Sánchez conduce un tanque de guerra sin más oposición a su belicismo que el de Podemos.

6.  Las oligarquías vasca y catalana tienen la misma idea de España que Ayuso, España es Madrid, lo demás territorio de extracción. Les va muy bien así, a ellas y a los poderes económicos y reaccionarios que habitan el interior de la M30. Su negocio está vinculado al BOE y a la capacidad de negociación del PNV y postconvergentes con los poderes del estado representados por PP y PSOE. La burguesía catalana añora el pujolismo, es la razón por la que el candidato del PSC en las elecciones catalanas, Salvador Illa, intenta rehabilitar la figura de Jordi Pujol afirmando que tuvo un papel destacado en el autogobierno.

7.  La recuperación del bipardismo monárquico puede darse también en Cataluña en las próximas elecciones del domingo 12 de mayo. Agotado el procés, es probable que ERC sufra en Cataluña el desborde del PSC. Los resultados de Junts son una incógnita pero es evidente que el empresariado catalán prefiere en este momento a Salvador Illa. No parece que la aventura independentista unilateral siga teniendo credibilidad en Cataluña. Veremos.

8. El estado español no es un continuum homogéneo con las excepciones de Galicia, Euskadi y Cataluña. Las identidades culturales son múltiples y las desigualdades y problemáticas autonómicas muy variadas. Miren Canarias estos días utilizando su bandera para revelarse contra un modelo turístico depredador que coloniza el territorio y extrae el capital humano, ambiental y monetario sin contemplaciones.

9.  De momento, las izquierdas soberanistas gallega, vasca y catalana no parecen estar interesadas en un referente político plurinacional que trabaje para debilitar la alianza entre élites de sus territorios con el bipartidismo monárquico. Un horizonte republicano, federal y plurinacional, fruto de una alianza entre pueblos requiere de una fuerza verdaderamente federalista con vocación de estado. Ese proyecto común tendría alianzas tácticas diferentes en cada territorio.

10.  Avanzar hacia el horizonte republicano, federal y plurinacional, es imposible sin considerar Andalucía como una de las cuatro nacionalidades históricas constitucionales, artículo 2, tres de origen más una, Andalucía por el procedimiento del 151.

Corolario uno. Pese a que el bipartidismo de régimen utilizará los resultados de las elecciones en Euskadi y en Cataluña, estos no van a alterar el escenario de disputa estatal y europeo que se dará en las europeas. La connivencia belicista de la alianza entre el bipartidismo monárquico de régimen y las representaciones políticas de las oligarquías vasca y catalana será evidente. Esa alianza querrá contraponer el feminismo de elite, el de los consejos de administración de las grandes empresas y el de los techos de cristal, con el feminismo de clase, el de las mujeres que sufren todo tipo de violencia y desigualdad, la de género, la salarial y la política. Violencias y desigualdades amplificadas por las desigualdades territoriales, las intraterritoriales y las extraterritoriales.

Publicado en La Voz del Sur 

sábado, 20 de abril de 2024

El palco del Bernabéu y la boda de Almeida

Al Madrid delimitado por la M30 Enric Juliana lo llama Madrid DF. Dentro de esos 84 Km2, una superficie que supone tan solo un 0,0166% de los 506.030 Km2 de superficie que tiene España, se concentra la casi totalidad del poder económico, mediático, judicial y político. Sería suficiente observar esta acreditada realidad para hacer notar que la España de las autonomías, dirigida desde la boda de Almeida o el palco del Bernabéu, es en realidad la España de las desigualdades territoriales.

Un modelo político exhausto que usa la concentración de poder en el interior de la M30 para sostener las desigualdades de clase, las de género, y el expolio de territorios y recursos ambientales tanto de Madrid como de fuera. Un modelo que consolida la desigualdad y el deterioro de los servicios públicos, tanto internamente en la Región de Madrid, como en el resto del estado que coloniza con una persistente extracción de capital humano, capital dinerario y capital ambiental.

El modelo se sustenta sobre la base de un ecosistema electoral bipartidista, PSOE/PP, que se ha visto desde sus orígenes obligado a negociar con las representaciones políticas de las burguesías vasca y catalana. Este modelo se resquebraja con la irrupción de la crisis del capitalismo global de 2008, la cual rompe las expectativas de vida de toda una generación nacida con la Expo 92 y la olimpiada de Barcelona, criada con el “España va bien” de José maría Aznar, y traicionada por la promesa del pleno empleo de las segundas elecciones que gana José Luis Rodríguez Zapatero.

El principal actor del régimen del 78, sostén indispensable del bipartidismo monárquico, es el PSOE. Pedro Sánchez es el personaje político que más sibilinamente ha actuado, y actúa, para impedir que las crisis, socioeconómica y territorial, que abren paso a Podemos y al independentismo catalán, logren descomponer la estructura de poder domiciliada en el interior de la M30.

En virtud de esa función sostén del régimen bipartidista monárquico, el PSOE liderado por Sánchez, se resiste a dos reformas legislativas imprescindibles para mejorar la democracia, dos reformas que puede hacer sin el concurso del Partido Popular, la reforma de la ley que regula la elección del CGPJ y la derogación de la ley mordaza  que impuso M. Rajoy y que tanto daño causa al activismo social. Dos reformas que deberían condicionar el apoyo de legislatura de las izquierdas plurinacionales y soberanistas, para no dejar la exclusiva de la presión a PNV y Junts.

El elenco de invitados a la boda del alcalde de Madrid, José Luis Martínez — Almeida representa la herencia franquista incrustada en el régimen democrático del 78. La presencia de hasta seis ministros y ministras del PSOE y el presidente del Tribunal Constitucional en el palco del Bernabéu, para ver el Real Madrid— Manchester City, representa la función política del PSOE como freno de cualquier avance democrático. Hechos, con denominador común, que son metáforas de cómo se cohesiona el poder dentro de la M30 para seguir forrándose a costa de nuestras vidas.

Pubklicado en Diario Red

lunes, 15 de abril de 2024

Pasaje Yolanda

March 23, 2024, Madrid, Madrid, Spain: Yolanda Diaz, Spanish minister of labor and social economy and second vice-president of the government of Spain, seen speaking during the assembly of the Spanish left-wing political party Sumar celebrated at the La Nave de Villaverde events center in Madrid.,Image: 859112284, License: Rights-managed, Restrictions: , Model Release: no, Credit line: Alberto Gardin / Zuma Press / ContactoPhoto

Esta semana, el 2 de abril de 2024, se ha cumplido un año del acto de presentación de Sumar en el polideportivo Antonio Magariños, perteneciente al Club Estudiantes de Baloncesto. Un año para olvidar, una lección para que todas las personas que se sientan de izquierdas en España no olviden. Yolanda Díaz fue nominada entre elogios por Pablo Iglesias, para liderar el espacio de Unidas Podemos con el objetivo de consolidarlo y ampliarlo —“tenemos que animar y apoyar a Yolanda para que ella, si así lo decide y si así lo quiere la militancia de nuestras organizaciones, sea la candidata de Unidas Podemos en las próximas elecciones generales y la primera mujer presidenta de España”—, fue el 15 de marzo de 2021, hace poco más de tres años.

Con la irrupción de Podemos en las europeas de 2014, gracias a la inteligencia política, el tesón, la generosidad con quienes, en la izquierda, estaban siendo desplazados por la ola de repolitización que supuso el 15M, la capacidad de aguante estratégico y la fortaleza ética, unida a la lealtad al proyecto de utilizar la ruptura del bipartidismo para entrar en el gobierno de España, de un reducido número de liderazgos nunca la izquierda post transición había conseguido tanto en tan poco tiempo. Desde la abdicación de Juan Carlos I y su posterior huida a Emiratos, la moción a M. Rajoy, o la subida impensable del SMI que revitalizó al sindicalismo de régimen, hasta los avances feministas, en derechos laborales o el primer Ingreso Mínimo Vital de la historia de España, pasando por las mejoras en el derecho a la vivienda y contra los desahucios sin alternativa habitacional, los derechos de los animales, los impuestos a banca y eléctricas, y el tope al gas, todo ello es consecuencia de Podemos.

La colusión antiPodemos de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz, a la que se apuntaron Compromís, sin Mónica Oltra, el PCE, con IU, y la vieja ICV catalana con la denominación de camuflaje de Els Comuns y, cómo no, Más Madrid en la forma Más País, más otras comparsas de menor rango, tuvo su primer fruto catastrófico en las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023. Con el podemismo en los huesos, los gobiernos de progreso perdían grandes ciudades y la mayor parte de las comunidades autónomas a manos de la derecha y ultraderecha.

El beneficio que trajo Podemos a la deficitaria democracia española, desde su irrupción hasta que la colusión de Pedro Sánchez con Yolanda Díaz saboteó el motor del cambio, no es una apreciación emocional. Además de los logros descritos habría que sumar, y esto sí que es Sumar, todo lo que ha hecho Podemos para consolidar en una parte importante del cuerpo electoral un sentido común opuesto al sentido trumpista y ultraderechista que anega Europa. Fue eso lo que salvó los muebles de Sánchez y Díaz en las elecciones generales anticipadas del 23 de julio del pasado año.

Pedro Sánchez y Yolanda Díaz llegaron con la misma inercia de las elecciones autonómicas y municipales dispuestos para la debacle. El PP de Feijóo crecido ya amasaba su victoria. Solo el sentido común instalado por Podemos, que visibilizó la Periodista Silvia Intxaurrondo al destapar la mentira de Feijóo en su entrevista, el propio Zapatero podemizando el discurso del PSOE y el feminismo cultivado por Irene Montero, salvaron el partido que llegaba perdido al último cuarto.

El pasaje Yolanda daba camarotes en la popa del barco del PSOE. Sumar, es dependiente de los rumbos y puertos, que el capitán Pedro Sánchez consigne, mientras navega a las órdenes del comandante en jefe de la Sexta Flota americana, de Wall Street y de la industria armamentística. La “inteligencia” de Yolanda Díaz y los intereses de vieja política de la que se rodeó, a la que se la han caído las caretas, que le pregunten a Mónica Oltra, ha dado fuerza otra vez al bipartidismo corrupto con la ultraderecha descarada.

Como ha escrito esta semana Ione Belarra, hay que hacerlo de nuevo. El espacio social y electoral para arrancar de nuevo existe, las contradicciones del gobierno entre lo que dicen y lo que hacen presidencia y ministerios, junto con el belicismo y la inacción ante el genocidio en Palestina, va a consolidar y extender un importante espacio de izquierda federal y confederal que está vacío de un agente político de estado creíble que se articule territorialmente a semejanza del estado que quiere representar.

Publicado en Diario Red

 

jueves, 11 de abril de 2024

Andalucía, desierto empresarial; Madrid, agujero negro

 Juanma Moreno, presidente de la Junta.

En El Economista se puede consultar el ránking de empresas por volumen de facturación en el año 2021, vinculado a la provincia en la que tienen su sede social. De entre las doscientas primeras, solo ocho están radicadas en Andalucía. Ciento doce tienen su sede en Madrid, veinticinco en Cataluña, y catorce en Euskadi. Galicia tiene trece empresas entre las doscientas primeras del ranking. Navarra tiene seis. Cuatro Aragón. La Comunitat Valenciana tiene también cuatro, destacando Mercadona S.A que es la primera con 25.154.320.000 € de volumen de negocio en 2021, un 20% más que la segunda que es REPSOL Petróleo S.A. Murcia tres y Canarias dos.

Madrid, con el 14,4% de la población española acumula el 52% de todas las grandes empresas del país. La desproporción es brutal. Entre Madrid, Cataluña, Euskadi y Galicia, con el 41% de la población, acumulan el 82% de las sedes sociales de las doscientas primeras empresas de España. Andalucía con una población equivalente al 17,7% del total de España cuenta con la sede social de ocho empresas de entre las doscientas primeras, solo un 4% de tejido empresarial con alta facturación. Un fuerte contraste con Navarra que con el 1,40% de la población española alberga seis empresas de entre las doscientas primeras. Los datos no incluyen los de los bancos. Si los incluyese, entre los diez primeros solo estaría Unicaja con sede en Andalucía.

De las diez primeras empresas del ranking, siete están en Madrid, una en Valencia, una en A Coruña y una en Barcelona. Madrid se imputa el 64,5% del aporte fiscal al estado de las diez primeras empresas del país, sin contar la de los bancos. El desequilibrio es aterrador a favor de la capital del reino. Este es el verdadero significado del “Madrid es España y España es Madrid” de Isabel Díaz Ayuso. Las grandes empresas tienen su sede social allí, imputan su aportación al PIB y su fiscalidad en Madrid, con fiscalidad autonómica de paraíso fiscal, pero extraen el beneficio del resto de España.

Contra esto es contra lo que Andalucía necesita luchar. Andalucía es la gran perjudicada de un modelo de colusión entre el capitalismo castizo madrileño que vive del BOE, las grandes empresas extranjeras radicadas en Madrid para succionar capital de todo el estado, los grandes grupos de comunicación españoles que emiten desde Madrid y trabajan para justificar el colonialismo centralista y, por último pero no menos importante, el bipartidismo de régimen del 78 que ampara, mediante los pactos del PP y del PSOE con las derechas vasca y catalana, la desigualdad territorial.

Cuando el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, ataca la amnistía con el argumento de que en España todos debemos ser iguales, oculta las causas de la desigualdad territorial de Andalucía. Los datos de paro, pobreza, pobreza infantil, bajos salarios, precariedad laboral, deterioro de los servicios públicos, infrafinanciación y desindustrialización, entre otros, que sitúan a Andalucía entre las comunidades autónomas más perjudicadas, no son más que la consecuencia de la concentración de poderes económicos, mediáticos e institucionales en Madrid, a los cuales tanto el PP andaluz como el PSOE andaluz les rinden pleitesía desde siempre.

 Publicado en La Voz del Sur


miércoles, 20 de marzo de 2024

Andalucía, la que divierte

En un disco que vio la luz en 1977, el cantautor flamenco Pepe Suero, Medalla de Andalucía en 2006, grabó la canción que le daba nombre, Andalucía, la que divierte. El tema se hizo best seller en 1978. Comenzaba así: Andalucía, la que divierte, grabao a fuego lleva un puñal; de yunques viejos que la dirigen, y la enseñaron solo a rezar. Ese 1977 Andalucía transmutó la edad del frío en blanco y negro franquista, en la edad de la esperanza en verde y blanco de resurrección andalucista. Yo estuve allí, era un zagal. Dos millones de andaluces en la diáspora de la emigración, contribuían al enriquecimiento de capitalistas de la dictadura enraizados en Madrid, de las burguesías vasca y catalana, y de industriales franceses, alemanes o suizos. Hagan la contabilidad de esa deuda histórica. ¿Cuánto vale?

Pronto conmemoraremos el 4 de diciembre de 1977. El día que, en palabras del que fuese parlamentario andaluz de Podemos por Granada, José Luis Serrano, sonaron en Andalucía por primera vez las campanas de la historia. Al repique de campanas, el pueblo andaluz se constituyó en las calles un domingo luminoso de diciembre. Dos millones de andaluces y andaluzas inundaron las avenidas de las capitales de Andalucía, de Barcelona, de Madrid y hasta de Bilbao, para decir que somos una nación. Andalucía sacó a la calle la arbonaida, la verdiblanca republicana del pueblo cultural más mestizo de la España plurinacional.

No se es nación, no se es nacionalidad histórica como dice la CE española del 78, solo porque se hable un idioma que al resto del mundo haya de ponerle un pinganillo para que lo entienda. Se es nación política cuando la conciencia cultural deviene conciencia de realidad histórica. La fuerza cultural de Andalucía es tan grande que no necesita idioma propio para ser identificada como realidad cultural. La movilización de 1977, liderada por el andalucismo político, forzó la inclusión en la CE de un procedimiento leonino para que aquellas comunidades autónomas que no iban a ser reconocidas como nacionalidades históricas, pudiesen serlo. Solo Andalucía lo quiso y lo consiguió. EL PSOE de entonces contribuyó, junto con la UCD, a plantear una reglas del juego con las que hoy no sería nacionalidad histórica ni Cataluña. El pueblo andaluz pudo, es la única nacionalidad histórica que obtiene esa condición política votando en referéndum, ni Galicia, ni Euskadi, ni Cataluña.

Un 28 de febrero de 1980 de la manga se cayeron, papeletas de febrero, y al escenario salieron, aquí se acabó el carbón, llegó, como un vendaval, bata de cola y peineta, la reina superstar. Lo cantó Carlos Cano en Andalucía superstar. Por segunda vez en Andalucía sonaron las campanas de la historia. El pueblo nación constituido en las calles ganó un referéndum histórico contra la corona, el franquismo, los militares, la iglesia, la UCD y el propio PSOE de Felipe González, Alfonso Guerra y José Rodríguez de la Borbolla, a los que hoy en una cata a ciegas de declaraciones podríamos identificar con Vox.

En la historia de las movilizaciones populares de la transición y la democracia, la movilización del pueblo andaluz es la constituyente del modelo territorial. El carácter de modelo autonómico constitucional está impreso con acento andaluz. De ese acento se han beneficiado todos los pueblos de España que iban a ser considerados regiones administrativas del gobierno central.

Entramos en una legislatura en la que la cuestión territorial será central. El franquismo incrustado en el régimen del 78 en forma de togas, uniformes, rentistas, monarquía y gallinas que cantan desde el interior del PSOE, está insurrecto contra la democracia. Las izquierdas soberanistas fuera del gobierno, y la izquierda plurinacional expulsada del gobierno, deben abrir espacios de confluencia estratégica para construir un sentido común de época, que vincule democracia y derechos con estado republicano plurinacional. Si se asumen los marcos de las derechas o del PSOE, los del cambalache. Tú, Pedro Sánchez, me das dinero, inversiones y privilegios y yo me cayo y sigo aumentando la desigualdad en el territorio en el que mando y fomentando la desigualdad interterritorial, será imposible fortalecer el sentido común democrático.

Andalucía, la que divierte, es determinante en la evolución de un acuerdo que rompa los candados de la desigualdad de clase, de género y territorial. Es una cuestión de interés propio y ajeno. La bandera republicana de Andalucía es verdiblanca, unida a las banderas republicanas del resto de matrias ibéricas aportará su fuerza hacia el horizonte republicano plurinacional. Con Andalucía, todo, sin Andalucía, nada.

Publicado en Diario Red

sábado, 16 de marzo de 2024

Cuatrocientos cincuenta mil millones

La presidenta de la Comunidad de Madrid y presidenta del Partido Popular de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, atiende a los medios de comunicación antes de la manifestación de SCC, a 8 de octubre de 2023, en Barcelona, Catalunya (España). Sociedad Civil Catalana ha convocado una manifestación contra la amnistía y el derecho al referéndum bajo el lema ‘No en mi nombre:ni amnistía, ni autodeterminación’. La protesta busca visibilizar el acuerdo para la investidura del Gobierno de España que han negociado las últimas semanas el presidente del Gobierno en funciones y Carles Puidgemont. Además, conmemora la manifestación convocada por el referéndum del 1 de octubre de 2017.
08 OCTUBRE 2023;SCC;DECLARACIONES;MEDIOS;MANIFESTACIÓN;PROTESTA;AMNISTÍA;REFERÉNDUM
Lorena Sopêna / Europa Press
08/10/2023

La amnistía está descontada en la negociación entre Sánchez y Puigdemont. Se amortizará en breve una vez que pase la festividad nacionalcatólica del 12 de octubre, día de la raza franquista, en la que el presidente del gobierno volverá a ser abucheado por el bloque reaccionario. Querer ser por el flanco izquierdo guinda en tarta ajena es absurdo. Bastaría decir que se está de acuerdo con la amnistía y que se apoya el derecho a decidir de todos los pueblos de España.

La amnistía está descontada de los acuerdos de investidura. Por eso las declaraciones de Andoni Ortuzar criticando la acción política de Sumar, empeñado en parecer que pinta algo en la negociación de la amnistía. Por eso ERC insiste en “y dos huevos duros”, como en el camarote de los hermanos Marx. Por eso Puigdemont lanza el órdago de que España tiene con Cataluña una deuda histórica de cuatrocientos cincuenta mil millones de euros.

Todos miran el día después. Podemos, sabedor de que la intención de Sánchez es sacarlo del gobierno, y la de Yolanda Díaz relegarlo a una posición muy subalterna dentro de la coalición, como si sus cinco votos no valiesen nada, plantea cinco propuestas que pueden resumirse en tres líneas políticas. Más feminismo, con Irene Montero en el gobierno. Profundización democrática, con la derogación de la ley mordaza y la renovación del CGPJ. Y más derechos socioeconómicos, con la subida a mil quinientos euros de SMI entre otros.

La legislatura entrante estará marcada por la cuestión territorial. PNV y Junts se alían para buscar un pacto de las burguesías catalana y vasca con Sánchez, que compense en términos económicos la alta concentración de poder centralista en Madrid DF, como Enric Juliana nombra al territorio que concentra el poder mediático, judicial y económico de España. La unilateralidad será descartada por Junts, como ya hizo ERC. Para ello pide una pista de aterrizaje acolchada con cuatrocientos cincuenta mil millones en concepto de deuda histórica. Necesitan volver al pujolismo, peix al cove.

Las derechas catalana y vasca buscan un pacto que mantenga la influencia de sus burguesías económicas en el gobierno de España. Retorno al pasado bipartidista. Recordemos que tan solo unos días antes de la moción de censura contra Mariano Rajoy en junio de 2018, el PNV aprobó los PGE a un PP corrupto. No había pasado un año del “a por ellos” del 1 de octubre de 2017 en Cataluña.

En otros territorios de España, como Andalucía, la demanda de cuatrocientos cincuenta mil millones de euros por deuda histórica suena peor que aquello de las balanzas fiscales, la ordinalidad en el pacto fiscal territorial o la acusación de que las y los jornaleros están en la taberna bebiéndose el PER a costa del sufrido pueblo catalán. ¿Cuánto valen decenios de emigración? ¿Cuánto vale la fractura emocional y el desarraigo? ¿Cuánto valen los efectos de decisiones del estado que han desmantelado la industria en el sur y redirigido las inversiones al norte? ¿Cuánto vale la condena a ser colonia vacacional de trabajo precario de camareros y kellys?

En tanto PNV y Junts se coordinan buscando un pacto, si bien democrático, por la derecha, el flanco izquierdo plurinacional y soberanista está en apariencia ayuno de coordinación. Para evitar o reducir el impacto de un pacto de derechas en la desigualdad inter e intra territorial, que alimente un nuevo “a por ellos” capitalizado por el bloque reaccionario, bajo el epígrafe de que defiende la igualdad entre todos los españoles, se necesita por la izquierda trabajar una alianza estratégica entre los distintos pueblos políticos.

Publicado en Diario Red

jueves, 14 de marzo de 2024

El Hard Rock convoca elecciones en Cataluña

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha convocado elecciones anticipadas en Cataluña. La causa no ha sido Junts, el rival por la derecha con quien compite por el voto independentista. Ha sido la condición que el PSC del exministro de Sanidad, Salvador Illa, había negociado con ERC. El PSC defiende una mega urbanización turística llamada Hard Rock, junto al parque de atracciones de Port Aventura en terrenos que pertenecen a CaixaBank. Condición o imposición a la que Els Comuns, liderados por Jessica Albiach, y antes En Comú Podem, se han opuesto siempre sin contemplaciones.

En el actual contexto de fuego cruzado por corrupción bipartidista, la convocatoria electoral en Cataluña beneficia, aunque sea pan para hoy y hambre para mañana, al gobierno de Pedro Sánchez. Permite una patada hacia adelante a los PGE, una vez acordada la Ley de Amnistía, que ya veremos como la aplican los jueces. Un poco de aire para este trepidante comienzo de legislatura en tanto se celebran elecciones en Euskadi, el 21 de abril, en Cataluña el 12 de mayo y europeas el 9 de junio. Si al PSC le va bien en Cataluña como pronostican las encuestas la posición de Pedro Sánchez mejorará coyunturalmente, no sabemos cuánto.

El macrocomplejo que ha dinamitado los Presupuestos catalanes promovido por la sociedad estadounidense Hard Rock Entertainment World, es una mega urbanización de 700.000 metros cuadrados con edificios de una altura máxima de 75 metros, veinte plantas, un casino con 1.200 tragaperras y 100 mesas de juego, dos hoteles con 1.100 habitaciones, una piscina de 6.000 metros cuadrados, una zona comercial con 75 tiendas y un recinto con capacidad para 15.000 personas para espectáculos. Esto es lo que el PSC apoya y la condición que había concedido ERC para que le apoyasen los presupuestos.

El proyecto es una aberración ambiental. Lo era cuando se llamaba BCN World y lo presentó Artur Mas en septiembre de 2012, entonces presidente de la Genralitat por Convergència i Unió, junto con el entonces presidente de CaixaBank, Isidre Fainè, propietaria de los 1,5 millones de metros cuadrados que tenían los terrenos donde iba a ser ubicado. Artur Mas, tras ganar las elecciones catalanas de 2010 sin mayoría absoluta, había sido investido con la abstención de los dieciocho parlamentarios que obtuvo el PP catalán.

¿Se acuerdan del Eurovegas propuesto para Madrid por Sheldon Adelson, magnate estadounidense que pretendía que tuviese una fiscalidad cero ajena a la del estado y a la de la Comunidad de Madrid? En 2014 el gobern de CiU presidido por Artur Mas aprobó, para facilitar la puesta en marcha del proyecto, en el Parlament una ley que rebajaba la fiscalidad a los casinos. “España nos roba”, pero Hard Rock Entertainment World y CaixaBank no.

Cataluña, como todo el arco mediterráneo peninsular, está seca. La ubicación del Hard Rock está entre Vila-seca y Salou, al lado de Port Aventura, cerca del complejo petroquímico de Tarragona, a hora y media en coche de Marina d´or, ciudad de vacaciones promovida por capital madrileño que fue permitida por la Generalitat Valenciana del Partido Popular. Esto es lo que apoya el PSC y lo que aceptó ERC como punto central de la negociación con los Comunes. Estos últimos han actuado como Podemos hizo respecto del decreto que dañaba la jubilación de los parados de larga duración mayores de 52 años promovido por la vicepresidenta de Sumar, Yolanda Díaz. No se han sometido al chantaje, posiblemente por la existencia viva del Podemos que quisieron liquidar.

El modelo que vincula recalificación de terrenos, urbanismo turístico y parques temáticos es el de la corrupción, el expolio ambiental, el trabajo de baja calidad y la entrega de la soberanía al capital que no está vinculado al cuidado del territorio. Como vemos, en tiempos en los que la corrupción bipartidista vuelve a estallar, vuelve la política desarrollista que facilita la cultura del pelotazo, la degradación productiva y laboral y el expolio ambiental. Una lástima que ERC haya caído en esta trampa que le ha tendido un PSOE que nunca olvidó sus viejas formas de hacer política.

El modelo pone de acuerdo a la derecha catalana, fue presentado por Artur Mas en 2012, el partido popular que defendió Eurovegas y no le importaría el Hard Rock aunque secase el Ebro, y al PSC (PSOE catalán). Este ha sido el error de ERC, haber concedido al PSC un acuerdo presupuestario sobre la base del pelotazo, como hubiese hecho el partido de Puigdemont si estuviese en el poder. Por eso las elecciones en Cataluña las ha convocado el Hard Rock, el capitalismo que no entiende de soberanía territorial ni de más nación que el lucro desmedido.

Publicado en Diario Red