Los planes de Gas Natural y su filial Petrolium Oil & Gas España, afectan al Parque Natural y Nacional de Doñana y su entorno, con prospecciones de gas fósil, estaciones de almacenamiento, gaseoductos y almacenamiento subterráneo en profundidad, son favorecidos por el gobierno central del Partido Popular que ha dado la calificación positiva a la declaración de impacto ambiental de tres proyectos que son uno.
El consumo de gas en España se ha reducido en un 16,8%, a una tasa mucho mayor que el descenso del consumo energético total (el 9,1% en el mismo periodo). No hay razón para insistir en el gas. Hay alternativas mejores para la política energética española que convertir Doñana en una gran estación gasista.Este es un nuevo episodio expolio del patrimonio natural andaluz común. Un patrimonio que es uno de los de más relevancia ecosistémica de toda la Unión Europea, junto con Sierra Nevada, y uno de los de mayor relevancia universal. La intervención agresiva de la industria del gas dañará toda la vida natural de Doñana y todos los recursos naturales que sustenta, incluido el acuifero, extendiéndose el daño a otros espacios naturales y otros recursos externos, con los que está vinculado mediante delicadas relaciones ecológicas.